jueves, 11 de febrero de 2016

Deportes contraindicados para personas con escoliosis



La columna vertebral constituye el eje de toda la estructura esquelética del cuerpo humano, por lo que tener algún problema que le afecte puede llegar a comprometer la calidad de vida e impedir realizar ciertas actividades, como algunos deportes.

La escoliosis, que es la existencia de una curvatura lateral anormal en la columna, es incompatible con algunos ejercicios, pero no en todos los casos ni en el deporte en general. Conocer qué tipo de actividades se pueden realizar y cuáles no es importante para evitar hacerse daño con algunas prácticas contraindicadas y para no huir de un hábito tan importante para la salud como es el ejercicio.


Aunque la escoliosis, en general, no es un impedimento para cualquier actividad, sí que se pueden dar casos, relacionados siempre con la afección, que imposibilitan realizar ejercicio

El presidente de laFederación Española de Medicina del Deporte (Femede), Pedro Manonelles, explica que el deporte es incompatible “sólo en casos de escoliosis de grado muy avanzado, sintomáticas, cuando están en una fase de progresión, cuando se necesita corsé y en algunas post-cirugías”. Aunque el experto matiza que “no se pueden dar recomendaciones genéricas, sino que cada caso se debe abordar de forma individual”.

Los deportes que están contraindicados en estos casos, explica Manonelles, son aquellos que suponen una sobrecarga de la columna vertebral, como:

  • Actividades con levantamientos de grandes pesos, como halterofilia.
     
  • Deportes que implican grandes torsiones de la columna vertebral, como los lanzamientos en atletismo.
     
  • Ejercicios que implican una gran hiperlordosis lumbar, como las modalidades de mariposa y braza en natación, gimnasia artística y rítmica, o deportes de lucha, como el judo.

La práctica de estas actividades, advierte el especialista, “supone carga, rotaciones y torsiones en la columna que pueden aumentar la progresión de la escoliosis y que, además, pueden convertirla en sintomática, provocando dolor en el paciente”.

Aunque la escoliosis pueda suponer un obstáculo para determinadas prácticas, existen otros ejercicios que sí se pueden realizar y que son beneficiosos para reducir el impacto de la curvatura de la columna. El experto afirma que son, básicamente, “aquellos que aumentan el tono y fuerza de la musculatura paravertebral y de la espalda en general, además de los ejercicios o actividades que favorecen la extensión de la espalda, como las modalidades de crowl y espalda en natación, el baloncesto, o el voleibol”.

Manollenes añade que, incluso en casos de escoliosis idiopáticas infantiles y juveniles, donde a veces es necesario el uso de un corsé, “se pueden practicar este tipo de ejercicios, siempre que entren en el contexto de prescripción y rehabilitación”.

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