viernes, 18 de septiembre de 2015

Una buena noticia para los pacientes diabéticos.

Un nuevo fármaco para la diabetes reduce un 38% el riesgo de muerte por problemas cardiovasculares.


Por primera vez, un fármaco oral para la diabetes muestra en un ensayo clínico su eficacia para reducir el riesgo de muerte cardiovascular entre quienes lo consumen. Según un estudio presentado en el Congreso Europeo de Cardiología y publicado en la revista The The New England Journal of Medicine, los pacientes que tomaron este medicamento presentaron un riesgo de morir por un problema cardiaco un 38% menor. La principal causa de muerte de las personas con diabetes tipo 2, la que se produce por el sobrepeso y la falta de ejercicio, es la enfermedad cardiovascular. 

Parece que disminuir las cifras de glucemia tiene un impacto sobre la mortalidad por causas cardiacas y vasculares, sin embargo, hay controversia en ese sentido, sobre todo porque algunos antidiabéticos orales han sido asociados con mayores efectos adversos. De hecho, el más conocido en este sentido es Avandia, que se utilizó durante años para reducir el azúcar en sangre y que posterioremente se comprobó que aumentaba un 43% el riesgo de muerte cardiaca. 

Pero el estudio que se publica ahora puede marcar la diferencia, aunque en medicina y sobre todo cuando se habla de nuevos fármacos, siempre hay que ser cautelosos hasta que se dispongan de datos a largo plazo. Lo que se ha visto ahora, que no es baladí, son los buenos resultados detectados en un ensayo clínico realizado con 7.020 pacientes. Los participantes fueron asignados a tres grupos de tratamiento durante un tiempo medio de 3,1 años, en uno de ellos se administró 10 miligramos de empagliflozina, o Jardiance -como así se ha bautizado comercialmente al fármaco-, en otro 25 mg del mismo medicamento y en un tercer grupo una sustancia inactiva o placebo.

El trabajo, realizado por investigadores del Hospital Monte Sinaí y de la Universidad de Toronto (Canadá), ha sido financiado por las las farmacéuticas Lilly (la misma que produce el fármaco) y Boehringer Ingelheim. Las compañías ya habían anunciado estos resultados positivos el pasado mes, aunque ha sido ahora cuando se han publicado. De hecho, las acciones de Lilly han aumentado este jueves su precio a 89,98 dólares. En él, los participantes, que procedían de 42 países distintos, tenían diabetes tipo 2, un índice de masa corporal de 45 o menos, es decir que eran obesos, y ya tenían un problema cardiovascular, por lo que tenían un riesgo alto de infartos de miocardio o de ictus.

Después de un seguimiento medio de tres años, se comprobó que los que tomaron Jardiance tuvieron un 38% menor de muerte cardiovascular, incluyendo las producidas por infartos o ictus. Sin embargo, no hubo diferencias significativas en infartos o en ictus que no terminaron en muerte. Por otro lado, los que tomaron el antidiabético tuvieron un riesgo un 32% menor de morir por cualquier causa y un 35% menos hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca. 
Los beneficios fueron especialmente impactantes porque se sumaron a la protección que ya reciben los pacientes que toman fármacos para el colesterol y otros medicamentos para los problemas cardiacos, ha señalado Bernard Zinman, principal autor del estudio y director del Centro de Diabetes del Hospital Monte Sinaí. "Hay pocas terapias en medicina cardiovascular que hayan mostrado una reducción de un tercio en el riesgo de muerte cardiovascular", ha declarado al diario The New York Times Steven Nissen, responsable de medicina cardiovascular en la Clínica Cleveland que no está vinculado a este trabajo. No obstante, ni Zinman ni otros expertos se atreven a decir todavía que Jardiance debería ser ahora el tratamiento de elección. Además, en función de los datos del estudio, este medicamento podría no ser idóneo para todas las personas con diabetes tipo 2, que pueden tener menor riesgo de problemas cardiovasculares que los participantes de este ensayo. 

El tratamiento de un año con este fármaco supone un coste de 4.000 dólares. El mecanismo de acción de Jarcian es eliminando azúcar por la orina, por este motivo alguno de sus efectos secundarios es el aumento de las infecciones del tracto urinario y genitales. Recientemente, la agencia que regula los medicamentos en Estados Unidos, la FDA, expresó su preocupación porque fármacos similares a éste, inhibidores de SGLT2, podrían causar fracturas de hueso y aumentar la acidez sanguínea. Sin embargo, en el estudio no se han visto estos problemas.

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