viernes, 25 de septiembre de 2015

Los vínculos económicos de Coca-Cola con científicos e instituciones




Casi 120 millones de dólares en los últimos cinco años. Esa es la cantidad que la mayor empresa de refrescos del mundo ha dedicado a pagar a científicos, instituciones o grupos de pacientes dedicados al estudio de la obesidad y la nutrición o a promover la actividad física.

Ha sido la propia compañía quién ha hecho pública la lista de beneficiarios a través de su página web en EEUU dentro de los esfuerzos de "transparencia" que le vienen solicitando desde hace tiempo grupos de consumidores.

La lista, como señala el diario The New York Times, contiene decenas de becas y ayudas de todo tipo a una gran cantidad de asociaciones de lo más diverso, incluidos algunos importantes organismos públicos, como los Institutos Nacionales de Salud (NIH, según sus siglas en inglés).

Según fuentes de Coca-cola España, a nivel europeo también está previsto que se haga un "inventario" de este tipo que se hará público en las próximas semanas. "En España y Portugal esto será fácil y rápido porque cualquier colaboración en la que participa Coca-cola ya se especifica".

"Nuestro apoyo financiero a estos reputados expertos, instituciones y organizaciones se ha hecho con la mejor de las intenciones, para apoyar a las comunidades locales y ofrecer soluciones al problema de salud pública [de obesidad] que afronta EEUU y todo el mundo", ha señalado el director ejecutivo, Muhtar Kent en una carta que también está colgada en la web de la empresa.

La información, que se irá actualizando cada seis meses, sólo afecta por el momento a los beneficiados en EEUU, entre los que hay sociedades científicas tan eminentes como el Colegio Americano de Cardiología, la Academia de Pediatría o la Asociación de Médicos de Familia. Pero también personas a título individual con cierta popularidad en EEUU, como la bloguera del ejercicio físico Ramona Braganza, la escritora Rene Simms o los chefs Ronnie Woo y Virginia Willis(autora del libro Bon App tit).

A pesar de los esfuerzos de Coca-cola por transmitir la idea de la transparencia, numerosas asociaciones han criticado los vínculos de la empresa de refrescos azucarados con sociedades médicas y científicas. "Estas organizaciones [reciben dinero] de una compañía cuyos productos son clave en la obesidad y en la expansión de enfermedades no comunicables [como la diabetes]", ha señalado por ejemplo al diario neoyorquino Yoni Freedhoff, de la Universidad de Ottawa (Canadá). "¿Por qué crearía una organización pública ni siquiera la posibilidad de que una influencia afectase a su capacidad de promover y defender la salud pública?", se pregunta.

¿Ejercicio o refrescos?

Muchos de estos científicos han ayudado a propagar la idea de que es la falta de ejercicio la principal causa de obesidad en el mundo occidental; obviando las evidencias científicas que demuestran que la dieta y el consumo de bebidas azucaradas tienen un papel mucho más importante en este problema.

De hecho, una investigación española publicada en 2014 demostraba que los resultados de las investigaciones que analizan la relación de los refrescos con el aumento de peso dependían de si habían sido financiados o no por compañías del sector

viernes, 18 de septiembre de 2015

Una buena noticia para los pacientes diabéticos.

Un nuevo fármaco para la diabetes reduce un 38% el riesgo de muerte por problemas cardiovasculares.


Por primera vez, un fármaco oral para la diabetes muestra en un ensayo clínico su eficacia para reducir el riesgo de muerte cardiovascular entre quienes lo consumen. Según un estudio presentado en el Congreso Europeo de Cardiología y publicado en la revista The The New England Journal of Medicine, los pacientes que tomaron este medicamento presentaron un riesgo de morir por un problema cardiaco un 38% menor. La principal causa de muerte de las personas con diabetes tipo 2, la que se produce por el sobrepeso y la falta de ejercicio, es la enfermedad cardiovascular. 

Parece que disminuir las cifras de glucemia tiene un impacto sobre la mortalidad por causas cardiacas y vasculares, sin embargo, hay controversia en ese sentido, sobre todo porque algunos antidiabéticos orales han sido asociados con mayores efectos adversos. De hecho, el más conocido en este sentido es Avandia, que se utilizó durante años para reducir el azúcar en sangre y que posterioremente se comprobó que aumentaba un 43% el riesgo de muerte cardiaca. 

Pero el estudio que se publica ahora puede marcar la diferencia, aunque en medicina y sobre todo cuando se habla de nuevos fármacos, siempre hay que ser cautelosos hasta que se dispongan de datos a largo plazo. Lo que se ha visto ahora, que no es baladí, son los buenos resultados detectados en un ensayo clínico realizado con 7.020 pacientes. Los participantes fueron asignados a tres grupos de tratamiento durante un tiempo medio de 3,1 años, en uno de ellos se administró 10 miligramos de empagliflozina, o Jardiance -como así se ha bautizado comercialmente al fármaco-, en otro 25 mg del mismo medicamento y en un tercer grupo una sustancia inactiva o placebo.

El trabajo, realizado por investigadores del Hospital Monte Sinaí y de la Universidad de Toronto (Canadá), ha sido financiado por las las farmacéuticas Lilly (la misma que produce el fármaco) y Boehringer Ingelheim. Las compañías ya habían anunciado estos resultados positivos el pasado mes, aunque ha sido ahora cuando se han publicado. De hecho, las acciones de Lilly han aumentado este jueves su precio a 89,98 dólares. En él, los participantes, que procedían de 42 países distintos, tenían diabetes tipo 2, un índice de masa corporal de 45 o menos, es decir que eran obesos, y ya tenían un problema cardiovascular, por lo que tenían un riesgo alto de infartos de miocardio o de ictus.

Después de un seguimiento medio de tres años, se comprobó que los que tomaron Jardiance tuvieron un 38% menor de muerte cardiovascular, incluyendo las producidas por infartos o ictus. Sin embargo, no hubo diferencias significativas en infartos o en ictus que no terminaron en muerte. Por otro lado, los que tomaron el antidiabético tuvieron un riesgo un 32% menor de morir por cualquier causa y un 35% menos hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca. 
Los beneficios fueron especialmente impactantes porque se sumaron a la protección que ya reciben los pacientes que toman fármacos para el colesterol y otros medicamentos para los problemas cardiacos, ha señalado Bernard Zinman, principal autor del estudio y director del Centro de Diabetes del Hospital Monte Sinaí. "Hay pocas terapias en medicina cardiovascular que hayan mostrado una reducción de un tercio en el riesgo de muerte cardiovascular", ha declarado al diario The New York Times Steven Nissen, responsable de medicina cardiovascular en la Clínica Cleveland que no está vinculado a este trabajo. No obstante, ni Zinman ni otros expertos se atreven a decir todavía que Jardiance debería ser ahora el tratamiento de elección. Además, en función de los datos del estudio, este medicamento podría no ser idóneo para todas las personas con diabetes tipo 2, que pueden tener menor riesgo de problemas cardiovasculares que los participantes de este ensayo. 

El tratamiento de un año con este fármaco supone un coste de 4.000 dólares. El mecanismo de acción de Jarcian es eliminando azúcar por la orina, por este motivo alguno de sus efectos secundarios es el aumento de las infecciones del tracto urinario y genitales. Recientemente, la agencia que regula los medicamentos en Estados Unidos, la FDA, expresó su preocupación porque fármacos similares a éste, inhibidores de SGLT2, podrían causar fracturas de hueso y aumentar la acidez sanguínea. Sin embargo, en el estudio no se han visto estos problemas.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Refrescos azucarados, colas y similares: VENENO

(ya lo hemos advertido y denunciado hasta la saciedad...)

Este veneno destroza los huesos. Y lo bebemos todos ¡algunos a diario!













¿Qué pasa realmente en tu organismo cuando bebes un refresco de cola?

Probablemente la gente no se pare a pensarlo, pero lo cierto es que esta gaseosa
bebida tiene una gran influencia en nuestro cuerpo.

El farmacéutico Dr. West Conner ha hecho un resumen al respecto en su blog:


1. Primeros 10 minutos


Aproximadamente unas 10 cucharadas de azúcar entran en tu organismo (un 100% 
del consumo diario recomendado de azúcar). Esta enorme cantidad de azúcar impide
que en ese momento vomites, ya que el ácido fosfórico cubre el sabor.

2. 20 minutos


Tu nivel de azúcar en sangre se dispara e inmediatamente se libera insulina. Tu hígado 
empieza a funcionar instantáneamente y convierte los azúcares disponibles en grasa.

3. 40 minutos


Después de 40 minutos, el cuerpo absorbe toda la cafeína de la cola. Tus pupilas 
empiezan a dilatarse, la presión sanguínea se eleva y como respuesta, tu hígado envía
más azúcar a tu circulación sanguínea. Los receptores de adenosina de tu cerebro han
sido bloqueados, lo que provocará que ya no sufras cansancio.

4. 45 minutos


Tu cuerpo expulsa aún más dopamina, lo que estimula el área del cerebro que 
regula el placer. La heroína funciona de la misma forma.

5. 60 minutos


El ácido fosfórico se une al calcio, magnesio y zinc en el tracto distal y vuelve 
a acelerar tu metabolismo. Esto se verá reforzado por la alta dosis de azúcar y los
edulcorantes artificiales, que fuerzan la expulsión del calcio a través de la orina.

6. 60 minutos

En este momento se hacen patentes las facultades de la cafeína (lo que, en otras 
palabras, significa que tendrás que ir al baño). Ahora con seguridad expulsarás todo el
calcio, magnesio y zinc que eran necesarios para tus huesos, además de sodio,
electrolitos y agua.


7. 60 minutos



Cuando, finalmente,  la euforia se pasa, viene la hipoglucemia, que provoca 
irritabilidad y cansancio. Ahora ya te has deshecho de toda el agua que contenía el
refresco, aunque no sin antes dotarla de sustancias esenciales para tu cuerpo. 
Estas hubieran proporcionado agua a tu metabolismo y fortalecido tus huesos y 
dientes. Además, las posibilidades de que padezcas diabetes y que  tengas que utilizar
una bomba de insulina como la dela foto durante toda tu vida habrán aumentado.


Mucha gente no tiene ni idea de las consecuencias que tiene para su organismo beber
refresco de cola. Por ello es importante que esta información llegue a tanta gente como
sea posible, así que compártela con todos tus conocidos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

La relación entre la Diabetes y la Demencia

Imágenes cerebrales de una persona afectada por la enfermedad de...



La diabetes tipo 2 no sólo perjudica a su corazón, sus riñones o sus ojos. También su cerebro puede sufrir mucho a causa de esta alteración metabólica que se asocia al sobrepeso y la obesidad.
En concreto, la diabetes parece tener una estrecha relación con la demencia, como han demostrado varias investigaciones que han observado que en los pacientes con diabetes el riesgo de desarrollar Alzheimer se duplica.
Cuando se descubrió esta asociación, se pensaba que la enfermedad metabólica afectaba a la cognición por el daño vascular que lleva asociado. Sin embargo, de un tiempo a esta parte hay muchas evidencias que apuntan que, además de este impacto, la diabetes "también puede contribuir al proceso fisiopatológico de la enfermedad de Alzheimer" independientemente de su efecto sobre los vasos sanguíneos, tal y como explica Juan Fortea, secretario del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Un trabajo publicado esta semana en la revista Neurology aporta más datos sobre este doble lazo que une diabetes y demencia.
La investigación, liderada por científicos de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, demuestra que la diabetes no sólo se asocia con atrofia cerebral, sino con la acumulación de la proteína tau en el interior de las células nerviosas, uno de los daños característicos de la enfermedad de Alzheimer.
En cambio, la enfermedad metabólica no parecía favorecer el depósito de otra de las proteínas cuya acumulación cerebral se ha asociado a la enfermedad neurodegenerativa, la beta amiloide.
"Nuestros hallazgos sugieren que los efectos neurodegenerativos de la diabetes pueden ser independientes y posiblemente adicionales a los que provoca el Alzheimer, y estén dirigidos por mecanismos que promueven la acumulación neuronal de tau más que de beta amiloide", señalan los científicos en la revista médica, que reclaman más estudios que profundicen en los mecanismos implicados.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores estudiaron con pruebas de imagen el cerebro de unas 816 personas con una media de edad de 74 años. De ellos, 397 tenían daño cognitivo leve, considerado un precursor de la demencia, 191 tenían Alzheimer y 228 no tenían ningún tipo de problemas con la cognición. Entre todos los pacientes analizados, 124 tenían, además, diabetes tipo 2.
"La diabetes y el Alzheimer son dos de las mayores epidemias a las que ahora mismo se enfrenta la sociedad, por lo que es muy interesante conocer los mecanismos que las relacionan", señala Fortea.
La citada no es la única investigación reciente que ha arrojado nuevos datos sobre la demencia. La semana pasada, la revista Molecular Psychiatry publicó un trabajo que ratificaba una relación ya conocida, la que existe entre el sobrepeso en la mediana edad con un desarrollo precoz del Alzheimer.
Tener un índice de masa corporal (IMC) elevado en la cincuentena se asocia con un inicio temprano de la demencia, señalan los resultados de esta investigación, que concreta los efectos del exceso de peso. Cada punto de más en el IMC, muestra el trabajo, se asocia con un inicio del Alzheimer 6,7 meses antes.
Los investigadores realizaron un seguimiento durante aproximadamente 14 años a 1.394 individuos sin problemas cognitivos, a los que sometieron a evaluaciones neuropsicológicas cada dos años. En ese periodo 142 personas desarrollaron Alzheimer, y al analizar los datos, los investigadores comprobaron que había una clara relación entre el peso y un inicio precoz de la enfermedad.
Aunque los científicos no han podido determinar las causas que explican esta relación, recomiendan mantener un peso adecuado en la mediana edad para contribuir a retrasar el inicio de la demencia.
"Lo que es bueno para el corazón es bueno para el cerebro. Por eso, sabemos que promover lo que se conoce como hábitos cardiosaludables -dieta sana, ejercicio, evitar el sedentarismo, etc- resulta beneficioso también para el cerebro. Esto es especialmente importante en las edades medias de la vida, porque está demostrado que presentar factores de riesgo cardiovascular en esta etapa de la vida tiene mucho más impacto que si esto ocurre a edades más avanzadas", concluye Fortea.