miércoles, 29 de julio de 2015

Los aminoácidos y su importancia para el diabetes

La arginina puede ayudar a reducir la resistencia a la insulina

Los diabéticos no pueden absorber el azúcar necesario de los hidratos de carbono como administrador de energía. La insulina juega un papel crucial. La insulina es una hormona que el propio cuerpo produce y que reduce el azúcar en la sangre. En los diabéticos se restringe la producción de insulina. Además, en el caso de las personas que sufren diabetes, las células del cuerpo no están en situación de absorber la insulina necesaria. Esto se debe a la fuerte sensibilidad de las células hacia la insulina. Las membranas celulares no reconocen esta hormona y por eso absorben poco de ella. De ahí que la llamada “resistencia a la insulina” tiene el siguiente efecto y es que en las células se forma poca energía. Además, el azúcar en la sangre no se degrada y se acumula, así que el nivel de azúcar en la sangre aumenta. A largo plazo, el hecho de tener de forma permanente unos niveles elevados de azúcar en la sangre produce calcificación y otras enfermedades consecuentes como infartos cerebrales y ataques al corazón. El colectivo más afectado por la diabetes mellitus tipo 2 está compuesto por personas mayores, debido a que, con la edad, disminuye la sensibilidad de las células a la insulina. En un estudio muy publicitado del año 1998 se demostró que la arginina ayuda a disminuir la resistencia a la insulina, lo que a su vez significa que la sensibilidad a la insulina se puede mejorar.1

La arginina, un aminoácido esencial para la toma de insulina

Otro estudio europeo demuestra que el aminoácido arginina es de gran importancia para que las células del cuerpo disminuyan la sensibilidad hacia la insulina. La arginina es el precursor del óxido nítrico, un mensajero químico que influye directamente en la resistencia a la insulina. En el estudio, seis pacientes con diabetes tipo 2 fueron divididos en dos grupos. Ambos grupos recibieron una típica dieta para pacientes con diabetes. Además, a uno de los grupos se les administró un placebo tres veces al día durante el primer mes. A otro grupo se le suministró durante el mismo periodo dosis adicionales de arginina. Durante la fase de estudio los científicos controlaron regularmente la sensibilidad a la insulina de los pacientes. El resultado fue claro: gracias a la arginina, mejoraron su sensibilidad a la insulina en un 30% más que en el grupo de placebo. La arginina, además, produjo una notable dilatación de los vasos sanguíneos, mejorando claramente la presión arterial de los pacientes.Dos estudios realizados en el año 2013 llegan a una conclusión similar.3,4 En otro estudio realizado se demostró que la arginina es también importante para la curación de la enfermedad de pie diabético.5

Carnitina: un suplemento adicional útil en el tratamiento de la diabetes.

Un estudio del año 2007 pudo demostrar que el aminoácido L-carnitina, como suplemento alimenticio en el tratamiento de la diabetes, mejora la sensibilidad a la insulina.6 Pero, además, el consumo de carnitina ofrece una serie de ventajas para los diabéticos. Reduce, por ejemplo, sus niveles del colesterol LDL, tal como quedó demostrado en un estudio del año 2009.7 Asimismo, la carnitina protege a las células del cuerpo contra el estrés oxidativo. El estrés oxidativo es provocado por los radicales libres, que en algunos procesos metabólicos se producen también debido a la contaminación del medio ambiente, el tabaco o la radiación UV. Los radicales libres pueden dañar las membranas celulares y varias estructuras superficiales de la piel, como las paredes interiores de las arterias. Por este motivo, están con frecuencia involucrados en el origen de enfermedades cardiovasculares. Los diabéticos tienen una mayor probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, renales y oculares, ya que el aumento de azúcar en la sangre ataca a los vasos sanguíneos. El estrés oxidativo aumenta este efecto. La carnitina, por su contra, consigue disminuir los efectos de los radicales libres y de esta manera proteger el corazón, los riñones y los ojos.8

La carnitina mejora los niveles de grasa

La lipoproteína A es un componente de la grasa en la sangre. Si aumenta la concentración de esta sustancia en el plasma sanguíneo, automáticamente aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca o coronaria. Otro estudio demuestra que la toma de carnitina puede reducir este riesgo. En este caso, el estudio fue efectuado a 94 pacientes con diabetes mellitus Tipo 2, es decir, pacientes con elevado niveles de lípidos en la sangre. Los citados pacientes se dividieron en dos grupos. Ambos grupos fueron sometidos a una dieta estricta. Los sujetos del grupo de control recibieron adicionalmente un placebo y al otro grupo se le dio un gramo de carnitina al día en  forma de tabletas. Tanto tras tres como seis meses de consumo de carnitina se pudo comprobar una significativa disminución de la lipoproteína en el plasma sanguíneo de los voluntarios. Incluso cuando la presente investigación era tan solo un estudio preliminar, demuestra con claridad una clara tendencia de las propiedades de protección de la carnitina.9

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El zinc regula la acumulación de insulina

El zinc desempeña en el ciclo de la insulina un papel importante. Es parte de ésta y es necesario para el almacenamiento y efectividad de la hormona. El zinc también forma parte de muchas e importantes enzimas que intervienen en la regulación y equilibrio de la glucosa implicada en el organismo. Controla, por ejemplo, la liberación de insulina después de la ingesta de alimentos. La ingesta de zinc en España es insuficiente. Está por debajo de la dosis diaria recomendada que es de 12-15 mg al día. Los diabéticos suelen tener más deficiencia de zinc que los no diabéticos, por ello sufren con más frecuencia una disminución de la liberación de insulina.

El zinc estabiliza el azúcar en la sangre

Una dosis regular de zinc durante varias semanas activa en los diabéticos la producción de insulina restante que necesitan y consigue estabilizar los niveles sanguíneos de azúcar. Al mismo tiempo disminuye el azúcar en sangre en ayunas, lo que, en el caso de los diabéticos, se denomina hemoglobina glicosilada (o glucosilada). El zinc también tiene efectos positivos en la cicatrización de heridas. Por lo tanto, la toma es también necesaria en el caso de diabéticos que presenten algún signo de gangrena.
Como parte del tratamiento y prevención de la diabetes es beneficioso tomar diariamente entre 15 y 30 mg de zinc. Una parte debería tomarse en forma de suplemento dietético.10

La luteína y la zeaxantina fortalecen la visión de los diabéticos

La calcificación de las arterias afecta especialmente a la vista en los diabéticos, por lo tanto, la toma adicional de luteína -carotenoide presente en las plantas que actúa como antioxidante- es particularmente de interés. La luteína puede, en la etapa inicial, parar los síntomas de una degeneración macular asociada a la edad, DMAE, especialmente para los que poco a poco van perdiendo su función de la retina. En un estudio de EEUU quedó demostrado. En el marco del mismo se realizó un estudio a 90 pacientes con degeneración macular y se les dividió en tres grupos. Un grupo recibió cada día y durante un año 10 mg de luteína, otro grupo recibió una combinación de luteína con otros antioxidantes, vitaminas y minerales y el grupo de control recibió placebo. Mientras que en el grupo control no se vieron cambios, se comprobó como en el grupo que tomo luteína y el preparado de antioxidantes, vitaminas y minerales aumentó la visión de los participantes en el estudio.
Aunque estos resultados deberían llevarse a cabo en grandes grupos de pacientes y por un tiempo superior, se puede asegurar de todas formas que ha quedado demostrado claramente un efecto positivo de nutrientes antioxidantes para la salud de nuestros ojos11, especialmente de la luteína.
Especialmente para los diabéticos, es importante evitar cargas innecesarias para los ojos y respetar un suministro adecuado de micronutrientes. Esto es especialmente importante para los nutrientes que el cuerpo no puede formar por sí mismo como puede ser los carotenoides luteína y zeaxantina. Ambos protegen los ojos doblemente. Porque funcionan igual que las gafas de sol, poniéndose interiormente ante la retina y filtrando los rayos ultravioletas dañinos para que no afecten a nuestros ojos.
Es de suma importancia impedir que penetren en nuestros ojos radiaciones UV o cualquier otra radiación e impedir el ataque de los radicales libres mediante un mecanismo natural de protección: tomar micronutrientes que impidan el paso de los radicales libres y conseguir neutralizarlos de una forma natural.12 Los diabéticos suelen olvidarse con bastante facilidad de esta doble protección que les permite el filtrado y absorción de los radicales libres. Por eso deben los afectados tener en cuenta el suministro necesario de nutrientes.
Las personas que consumen cada día al menos cinco piezas de frutas y hortalizas toman, por regla general aunque dependiendo de la calidad y la forma de preparación de los mismos- los micronutrientes necesarios. Por lo tanto, los suplementos dietéticos son una alternativa útil. Permiten un suministro regular de todos los micronutrientes necesarios de una forma conveniente. La luteína y la zeaxantina son nutrientes naturales y totalmente inofensivos para la salud. Por desgracia, en la actualidad la producción es relativamente costosa, por lo que el precio de los suplementos dietéticos es alto. 

Referencias

1Krishna Mohan, I. & Das, U.N. (1998) Effect of L-arginine-nitric oxide system on chemical-induced diabetes mellitus, Free Radical Biology and Medicine, Volume 25, issue 7, (pp. 757-765)
2Piatti, P.M., Monti, L.D., Valsecchi, G., Magni, F., Setola, E., Marchesi, F., Galli-Kienle, M., Pozza, G. & Alberti, K.G.M.M. (2001) Long-term oral L-arginine administration improves peripheral and hepatic insulin sensitivity in type 2 diabetic patients, Diabetes Care, Volume 24, issue 5, (pp. 875-880)
3Hoang, H. H., Padgham, S. V., & Meininger, C. J. (2013) L-arginine, tetrahydrobiopterin, nitric oxide and diabetes, Current Opinion in Clinical Nutrition & Metabolic Care, Volume 16, issue 1, (pp. 76-82)
4Rajapakse, N. W., Chong, A. L., Zhang, W. Z., & Kaye, D. M. (2013) Insulin-Mediated Activation of the L-Arginine Nitric Oxide Pathway in Man, and Its Impairment in Diabetes, PloS one, Volume 8, issue 5
5Arana, V., Paz, Y., González, A., Méndez, V., Méndez, J.D. (2004) Healing of diabetic foot ulcers in L-arginine-treated patients, Biomed Pharmacother, Volume 58, (pp. 588-597)
6Power, R.A., Hulver, M.W., Zhang, J.Y., Dubois, J., Marchand, R.M., Ilkayeva, O., Muoio, D.M. & Mynatt, R.L. (2007) Carnitine revisted: potential use as adjunctive treatment, Diabetes Diabetologia, Volume 50, issue 4, (pp. 824-832)
7Malaguarnera, M., Vacante, M., Avitabile, T., Cammalleri, L. & Motta, M. (2009) L-carnitine supplementation reduces oxidized LDL cholesterol in patients with diabetes, American Journal of Clinical Nutrition, Volume 89, issue 1, (pp. 71-76)
8Löster, H. & Böhm, U. (2000) L-crnitine reduces malondialdehyde concentrations in isolated hearts in dependence on perfusion conditions, Molecular and Cellular Biochemistry, issue 217, (pp. 83-90)
9Derosa, G., Cicero, F.G., Gaddi, A., Mugellini, A. Ciccarelli, L. & Fogari, R. (2003) The effect of L-carnitine on plasma lipoprotein(a) levels in hyperchol esterolemic patients with type 2 diabetes mellitus, Clinical Therapeutics, Volume 25, issue 5, (pp. 1429-1439)
10Niewoehner, C.B., Allen, J.I., Boosalis, M., Levine, A.S. & Morley, J.E. (1986) Role of zinc supplementation in type II diabetes mellitus, American Journal of Medicine, Volume 81, issue 1, (pp. 63-68)
11Richer, S., Stiles, W., Statkute, L., Pulido, J., Fraukowski, J., Rudy, D., Pei, K., Tsipursky, M. & Nyland, J. (2004) Double-masked, placebo-controlled, randomized trial of lutein and antioxidant supplementation in the intervention of atrophic age-related macular degeneration: the Veterans LAST study (Lutein Antioxidant Supplementation Trial), Optometry Journal of the American Optometrid Association, Volume 75, issue 4, (pp. 216-229)
12Semba, R.D. & Dagnelie, G. (2003) Are lutein and zeaxanthin conditionally essential nutrients for eye health?, Medical Hypotheses, Volume 61, issue 4, (pp. 465-472)

viernes, 24 de julio de 2015

La vitamina D y la demencia


El peligro ya no se halla exclusivamente en tener unos niveles excesivamente bajos de colesterol LDL (el llamado "malo"), o en consumir los catastróficos carbohidratos, el azúcar y el glúten...

La vitamina D y la demencia

Todos hemos crecido sabiendo que la vitamina D es importante para la salud de los huesos. Después de todo, esa es la razón por la que en las etiquetas de los envases de leche se indica que el producto fue "reforzado con vitamina D." Pero la investigación ahora demuestra que el papel de la vitamina D en la salud humana y la resistencia a la enfermedad es mucho más amplia de lo que imaginamos. Incluso la salud del cerebro se ve afectada significativamente por la vitamina D.


ScienceDaily, un sitio web muy reputado en cuestiones de salud y diversas informaciones relacionadas con la ciencia, ha publicado una revisión de la investigación realizada en la Peninsula Medical School, la Universidad de Cambridge y la Universidad de Michigan. La investigación recogió datos sobre unos 2.000 adultos mayores de 65 años, y se evalúa tanto la función cognitiva como los niveles de vitamina D. Los investigadores demostraron claramente que a medida que los niveles de vitamina D se redujeron, también lo hizo la función cerebral. De hecho, aquellas personas cuyos niveles de vitamina D eran los más bajos tenían el doble de riesgo de ser diagnosticados con deterioro cognitivo.

El Dr. Iain Lang, uno de los investigadores de este estudio, apunta:

Este es el primer estudio a gran escala para identificar una relación entre la vitamina D y el deterioro cognitivo en la edad adulta. La demencia es un problema creciente para los servicios de salud en todas partes, y las personas que tienen deterioro cognitivo están en mayor riesgo de pasar a desarrollar demencia. Eso significa que la identificación de las formas en que podemos reducir los niveles de demencia es un desafío clave para los servicios de salud.

Sabemos que el cerebro es rico en receptores de la vitamina D y que se activan más de 900 genes que tienen un papel importante en la salud. Tiene un papel que desempeñar en la modulación de la inflamación y la presión arterial, así como en la función inmune. Y cada una de estas actividades puede ser importante en la salud y la función cerebral.

Los seres humanos obtenemos la vitamina D de diversas fuentes, como el pescado azul, así como de los alimentos que la incluyen suplementada. También somos capaces de convertir el colesterol en vitamina D cuando estamos expuestos a la luz solar. Mucha gente toma vitamina D como suplemento o como parte de un complejo multivitamínico.

Esta información es muy importante ya que vincula los niveles bajos de una vitamina en particular a los problemas con la función cerebral. Lo que no indica específicamente es si tomar vitamina D o no hacerlo, o aumentar su consumo a través de la alimentación, necesariamente va a prevenir el deterioro cognitivo. Para ello sería necesario un estudio de intervención en el que se administraría a los pacientes vitamina D o un placebo, para seguir su evolución a lo largo del tiempo.



miércoles, 22 de julio de 2015

Corte de digestión, ¿mito o realidad?

Todo el mundo se ha visto obligado a esperar dos horas eternas para volver a bañarse después de comer en la playa, normalmente debido a las amenazas de los padres con los temibles peligros de padecer un corte de digestión. Sin embargo, ¿qué es exactamente esta crisis que puede llevar incluso a una persona a ahogarse si la sufre durante un baño?
De los 359.000 casos de ahogamiento que según la Organización Mundial de la Salud se producen al año en el mundo no hay ninguno directamente causado por un corte de digestión. Y es que el comúnmente llamado corte de digestión se refiere más bien a los síntomas digestivos que tienen lugar al producirse un choque térmico. “Cuando una persona se introduce en agua fría, muy rápidamente, en especial después de una comida copiosa, puede sufrir un mareo, náuseas o malestar”, aclara Irene Bretón, del área de nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Sin embargo, según los expertos la denominación de estos síntomas como corte de digestión es incorrecta, porque no se produce una interrupción de las funciones digestivas.
“El nombre correcto es síndrome por inmersión o hidrocución. Cuando el cuerpo entra en contacto con agua fría, se producen unos cambios en la presión arterial y en la frecuencia cardiaca, que dan lugar a síntomas como malestar general, náuseas o debilidad. La disminución de la presión arterial puede producir incluso pérdida de conocimiento o un infarto. Si la persona está en el agua, se puede ahogar”, expone la experta. El riesgo de padecer estos síntomas ante un cambio brusco de temperatura tras la ingesta de una comida es mayor en personas mayores o que toman alguna medicación, no tanto en los niños.
Foto de Centro Satori.

Por lo tanto, aunque puede que los padres exageren en sus precauciones ante los peligros de este síndrome, lo cierto es que, aunque esté incorrectamente denominado, los prejuicios que puede causar son una realidad.
¿Cómo prevenir un corte de digestión?
Según Irene Bretón, la medida más sencilla para prevenir los síntomas causados por los choques términos es evitar bañarse o nadar en agua fría después de comer y, sobre todo, en caso de que existan factores de riesgo que puedan propiciar este cuadro, como comidas copiosas, temperaturas extremas o antecedentes médicos de riesgo.
Asimismo, es de gran importancia aprender a reconocer los síntomas de manera precoz, antes de que la caída de la tensión tenga consecuencias graves. “Si una persona nota malestar o náuseas al entrar en el agua, es conveniente que salga y permanezca en reposo, mejor con las piernas en alto”, aconseja la especialista en endocrinología y nutrición. Además Bretón hace énfasis en la importancia de la ayuda sanitaria precoz, pues los casos graves requieren una intervención urgente con un protocolo específico.

sábado, 18 de julio de 2015

La verdad sobre los productos lácteos (artículo de PETA)

Los consumidores que evitan la carne, por razones éticas o de salud, generalmente siguen considerando a los productos lácteos como nutritivos y benéficos.
Pero los productos hechos con leche de vaca están lejos de ser "naturales" para los humanos y son cualquier cosa menos benéficos para las vacas y sus terneros.

La leche de vaca es apta para las necesidades nutricionales de los terneros, que a diferencia de los bebés humanos, duplican su peso en 47días (a diferencia de los 180 días que demoran los humanos), desarrollan cuatro estómagos, y llegan a pesar entre 1.100 y 1.200 libras en dos años. La leche de vaca contiene aproximadamente tres veces más proteínas que la leche humana y casi 50% más de grasa.
Aparte de los humanos, ninguna otra especie toma leche después de la infancia, y ninguna otra especie toma la leche de otra especie (salvo los perros y gatos domésticos que adquieren este hábito de los humanos). Después de los cuatro años de vida, la mayor parte de la gente desarrolla intolerancia a la lactosa, incapacidad para digerir el carbohidrato lactosa (presente en la leche), debido a que dejan de sintetizar la enzima digestiva lactasa. Las personas con intolerancia a la lactosa que beben leche, pueden sufrir calambres estomacales, gases y diarrea. Según algunos cálculos, hasta un 70% de la población mundial no tolera la lactosa. (1). La intolerancia a la lactosa se da en el 50% de los hispanos adultos, y en el 75% o más de aquellos descendientes de africanos, asiáticos o indígenas de Estados Unidos.

Carne líquida
Además de ser una comida antinatural para los humanos, la leche de vaca, como otros productos lácteos, es insalubre. El doctor John A. McDougall denomina "carne líquida" a los productos lácteos, porque su contenido nutricional es muy similar. Los productos lácteos son ricos en grasas y colesterol. Entre ellos se encuentran el queso, la leche, la mantequilla, la crema, el yogur y el suero (presente en muchas margarinas y productos horneados), los cuales contribuyen al desarrollo de enfermedades cardíacas, algunas formas de cáncer e infartos, las tres enfermedades más fatales de nuestra nación. Robert Cohen, autor de "Milk: The Deadly Poison" (La Leche: El Veneno Mortal), calcula que para cuando un estadounidense corriente tiene 50 años, él o ella habrá consumido en productos lácteos la misma cantidad de colesterol presente en un millón de rodajas de tocino. (2) Quizá lo más sorprendente sea que el consumo de productos lácteos ha sido vinculado a la osteoporosis, la misma enfermedad que supuestamente es prevenida por la leche.
La osteoporosis es una enfermedad debilitante caracterizada por la baja masa ósea y por el deterioro del tejido óseo. Contrariamente a las afirmaciones de la industria láctea, esta pérdida ósea no se detiene o impide con un incremento en el consumo de calcio sino con una disminución en el consumo de proteínas. En realidad, luego de estudiar la dieta de 78.000 mujeres estadounidenses durante un período de más de 12 años, los investigadores de la Universidad de Harvard concluyeron que "es poco probable que un consumo elevado de leche u otras comidas fuentes de calcio durante la adultez proporcionen considerables efectos protectores contra las fracturas de cadera o del antebrazo"; de hecho, aquellos participantes del estudio que consumieron más de 450 miligramos de calcio proveniente de comidas lácteas duplicaron el riesgo de sufrir fracturas de cadera. (3) Los alimentos ricos en proteína animal como la carne, los huevos y los productos lácteos, separan el calcio del organismo para regular los derivados ácidos que resultan de la descomposición del exceso de proteínas; esto causa una pérdida neta de calcio (4). Aquellas sociedades con poco o ningún consumo de productos lácteos y proteína animal, muestran una baja incidencia de osteoporosis. Además, el doctor McDougall comenta, "La deficiencia de calcio causada por una cantidad insuficiente de calcio en la dieta no se conoce entre los humanos". (5)
Otras enfermedades también son más predominantes entre aquellos que consumen grandes cantidades de productos lácteos que entre los veganos. El 90% de los pacientes asmáticos que fueron sometidos a una dieta totalmente vegetariana (sin carne, huevos o productos lácteos), experimentaron grandes mejoras en la frecuencia y la gravedad de sus ataques. (6) Según la Academia de Alergia, Asma e Inmunología de Estados Unidos, la leche es la causa principal de alergias en niños, causando síntomas tan diversos como exceso de mucosidad nasal, problemas en los oídos, fatiga muscular y dolores de cabeza. (7). Los productos lácteos también han sido relacionados con insuficiencias cardíacas, tetania neonatal, dilatación de las amígdalas, colitis ulserosa, enfermedad de Hodgkin, y problemas respiratorios, cutáneos y gastrointestinales. (8)

Una vida de vaca
Por lo menos la mitad de los 10 millones de vacas criadas para ser ordeñadas en Estados Unidos viven en granjas industriales en condiciones que causan un enorme sufrimiento a los animales. No pasan horas pastando en campos, sino que viven amontonadas dentro de corrales o establos de ordeño con suelo de cemento, donde son ordeñadas por máquinas dos o tres veces al día.
Las máquinas para ordeño generalmente les provocan cortes y heridas que no ocurrirían si el ordeño fuese manual. Estas heridas promueven el desarrollo de mastitis, una infección bacterial dolorosa. Más de 20 clases diferentes de bacterias causan la infección, que se propaga fácilmente de una vaca a la otra y si no es controlada, puede provocar la muerte.
En algunos casos, las máquinas para ordeño también producen descargas eléctricas como consecuencia de fugas de voltaje, causándoles a las vacas un gran malestar, miedo, daños en el sistema inmunológico y, en algunos casos, la muerte. Es posible que sólo una granja pierda varios cientos de vacas debido a las fugas de voltaje. (9)
Los grandes tambos también tienen un efecto perjudicial sobre el medio ambiente circundante. Por ejemplo, en California, donde se produce un quinto del suministro total de leche del país, el abono proveniente de los tambos ha envenenados cientos — probablemente miles— de millas cuadradas de agua subterránea, ríos y arroyos. Cada una de las más de un millón de vacas del estado excreta 120 libras diarias de deshechos, lo que equivale al excremento de dos docenas de personas. (10)
En las granjas actuales, las vacas viven sólo entre cuatro y cinco años, en contraste con la expectativa de vida de 20-25 años que disfrutaban en épocas anteriores. Para conservar a los animales en un alto nivel de productividad, los productores las mantienen continuamente preñadas mediante el uso de la inseminación artificial. Los productores también utilizan una variedad de drogas, como la hormona de crecimiento bovino (BGH por sus siglas en inglés); la prostaglandina, que es utilizada para provocar el celo de la vaca cuando el productor quiere que ésta sea inseminada; antibióticos y hasta tranquilizantes, para poder influenciar la productividad y el comportamiento de las vacas.
A muchas de las vacas lecheras del país se les inyecta rutinariamente BGH, que, según los productores, incrementa la producción de la vaca en un 20 por ciento. Eso no es todo lo que la hormona BGH incrementa. De acuerdo con la advertencia del gobierno que por ley debe exhibirse en todos los envases de BGH de Monsanto, el uso de esta hormona "ha sido asociado con el incremento de ovarios enquistados y trastornos del útero", y podría incrementar el número de vacas que sufren mastitis. (11) El aumento en la tasa de infecciones en las vacas ha llevado a un incremento en el uso de antibióticos—en una época en que los científicos dicen que el uso excesivo de antibióticos ha causado que cada vez más variedades de bacterias sean resistentes a las drogas. La Unión de Consumidores, en un editorial de la revista Consumer Reports (Informes al Consumidor) advierte que una mayor tasa de infecciones en las vacas también implica más pus en la leche que se consume. (12)
Algunos investigadores también se preocupan por los efectos a largo plazo de consumir leche proveniente de vacas tratadas con BGH. Por ejemplo, el doctor Samuel Epstein, profesor de medicina ambiental en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Illinois, cree que tal leche podría incrementar el riesgo de ciertos tipos de cáncer en los humanos. (13)

¿Qué le sucede al ternero?
Quizá el mayor dolor sufrido por las vacas en la industria láctea sea la pérdida repetida de sus crías. Las terneras deben unirse a la hilera de los productores de leche, pero los terneros, por lo general son separados de sus madres en menos de 24 horas de su nacimiento y vendidos en remates ya sea para ser usados en la conocida industria del ternero o por los productores de carne. Si se mata al ternero cuando es joven, su cuarto estómago es también utilizado para la elaboración de queso ya que contiene renina, una enzima utilizada para cuajar (o coagular) leche con el fin de convertirla en queso. El cuajo, que tiene una membrana de la cual la renina es un extracto, también puede utilizarse en este proceso. Es posible producir queso sin cuajo (disponible en negocios de comida sana), pero la estrecha conexión entre la industria láctea, la del ternero y la del cuero, hace que para los productores de queso sea más económico utilizar las partes del ternero que una enzima de origen vegetal.
Tras 60 días, la vaca será otra vez fecundada. Por aproximadamente siete meses de los nueve que dura su embarazo, a la vaca le seguirán ordeñando la leche destinada para su ternero anterior. Una típica vaca lechera industrial parirá tres o cuatro veces en su corta vida. Cuando su producción de leche decae, es enviada al matadero, seguramente para ser molida y transformada en hamburguesas para comida rápida.

Referencias
(1) Dana Wood, W, Nov. 1996, pagina 114.
(2) Robert Cohen, "Milk: The Deadly Poison,", Earth Island Journal , Summer (Hemisferio Austral) 1997-98, página 19.
(3) "Calcium: High Intakes May Double Hip Fracture Rates," Lunar Osteoporosis Update, nov. 1997.
(4) Neal Barnard, M.D., Eat Right, Live Longer, (New York: Libros Harmony, 1995), página 162.
(5) John A. McDougall, M.D., y Mary A. McDougall, The McDougall Plan, (Piscataway, N.J.: Editores New Century, Inc., 1983), página. 52.
(6) John Robbins, Diet for a New America, (Walpole, N.H.: Publicación Stillpoint , 1987), página 300.
(7) "Some Doctors Can’t Swallow ‘Drink Your Milk’ Admonition,", The Las Vegas Review-Journal, 8 de marzo de 1996.
(8) McDougall, oportunamente citado, páginas 49-50.
(9) Jack Anderson y Dale Van Atta, "Stray Voltage Killing U.S. Dairy Cows," , The Washington Post, 9 de agosto de 1989.
(10) Marla Cone, "State Dairy Farms Try to Clean Up Their Act," Los Angeles Times, 28 de abril de 1998, página A1.
(11) The Humane Farming Association, "Special Report: Bovine Growth Hormone,". 1994
(12) Kathleen Day, "Dairy, Consumer Groups Udderly at Odds on Cow Hormone," , The Washington Post, 2 de mayo de 1995, página D1.
(13) Anita Manning, "Risk of Cancer Debated," USA Today, 23 de enero de 1996, página 1D.
Fuente: PETA