miércoles, 4 de febrero de 2015

CARBOHIDRATOS E INSULINA


Cuando una persona ingiere carbohidratos, éstos se descomponen como glucosa en sangre. Pero para que el cuerpo sea capaz de disponer de dicha glucosa, primero tiene que pasar de la sangre al interior de las células.

Para llevar a cabo esta tarea se necesita la hormona insulina, que actúa como una llave que le abre la puerta de la membrana de la célula a la glucosa.

Pero hay personas que son resistentes a la insulina (casi 2/3 de la población), para quienes esa "llave" no funciona correctamente, de tal modo que necesitan que su páncreas segregue hormona extra.

La insulina es, como ya hemos dicho, una hormona que promueve la ganancia de peso pues incrementa el almacenamiento de grasa. Si a esta circunstancia le añadimos la resistencia que comentábamos, tendremos un sobrealmacenamiento de grasa en el interior de la célula, con lo cual será prácticamente imposible perder el peso deseado.

Por tanto, la ingesta de carbohidratos (y los azúcares, en todas sus variedades y formas) dispara el problema (y no las grasas, como siempre se ha dicho) pues aumenta más y más el nivel de glucemia en sangre, a lo que el cuerpo responde con mayor producción de insulina, etc, etc.

No hay comentarios: