miércoles, 1 de octubre de 2014

Tés de Hierbas y Limón: peligro dental

Ciertamente, aunque es una afirmación que podrá levantar ampollas, pues hace ya tiempo que todos hemos asociado todos estos productos y frutos con la vida sana. De hecho tomarse un té -o incluso agua caliente sola- con limón se ha convertido para muchos en la forma de buscar perder peso a base de eliminar las calorías de la grasa de la leche -curiosamente necesaria-, o bien de emplear este procedimiento como una manera de evitar el "picoteo".


Pero todo tiene su riesgo...

Es posible que tomar estos líquidos le ayuden en su dieta (que habría mucho que hablar), pero lo cierto es que en el proceso se está usted erosionando la dentina (la capa que protege sus dientes), pues el limón -sobre todo- es tremendamente ácido, tal como lo describe un estudio de la British Dental Association.

Cuando el entorno de la boca posee un elevado índice de acidez la dentina comienza a disolverse, lo cual lleva a la famosa hipersensibilidad dental. Este proceso puede prolongarse durante una hora tras haber ingerido el elemento ácido, como afirma Andrew Eder, profesor of restauración y educación dental del University College de Londres.

De acuerdo con el profesor Eder, el problema no es tomar algo ácido una vez, sino hacerlo regularmente y durante bastante tiempo. Además, el mismo peligro se halla en los tés herbales -en particular los de frutas-.
Un ejemplo de jornada con elevada acidez continua en la boca sería: pomelo para desayunar, manzana a media mañana, vinagre balsámico para la ensalada de la comida y un vaso de vino para la cena. Devastador.