sábado, 17 de mayo de 2014

Los Peligros del Abuso del Omeprazol

El peligro de abusar del omeprazol

-Tomar diariamente y durante dos o más años antiácidos se vincula con un déficit vitamínico

-Si no se tratan los niveles bajos de esta vitamina, puede generar daño neurológico

-Los síntomas iniciales de este problema son vagos como la debilidad o el cansancio

A veces cuando hablamos de vitaminas, tenemos en mente que es necesario tomar frutas y verduras para tener unos niveles aceptables y que quizás algunas personas abusen de los suplementos que, en la mayoría de los casos, son más contraproducentes que beneficiosos. Sin embargo, uno no imagina que un déficit de una vitamina, como la B12, pueda conducir a problemas como la demencia, un daño neurológico, anemia y otras complicaciones. Tampoco es fácil relacionar que estos problemas puedan tener su origen en fármacos tan conocidos como el omeprazol, muy utilizados para evitar múltiples problemas, sobre todo la irritación por reflujo gástrico o para la protección gástrica frente a medicamentos agresivos. Sin embargo, un estudio acaba de vincular la ingesta prolongada de este y otros medicamentos similares con una carencia de esa vitamina.

Si usted es de los que cumplen con las recomendaciones médicas, no debería asustarse. Porque los médicos suelen controlar este tipo de efectos al no prolongar excesivamente los tratamientos con inhibidores de la bomba de protones, que es el nombre técnico del omeprazol y otros protectores gástricos o antiulcerosos. Pero si es de aquellas personas que suelen pasar poco por la consulta médica y acuden con mucha más frecuencia a la farmacia para automedicarse, quizás debería prestar atención a este artículo.

Se estima que entre el 10 y el 15% de los adultos mayores de 60 años tienen deficiencia de vitamina B12. Para su absorción desde la dieta (está presente sobre todo en productos de origen animal, como la carne), requiere del funcionamiento normal del estómago, páncreas e intestino delgado. El ácido gástrico es clave, pues libera esta vitamina de los alimentos, permitiendo que se una a ciertas proteínas. Si el ácido del estómago se reduce, como ocurre cuando se toman estos fármacos, esa unión no se produce ni tampoco la absorción completa de la vitamina. Ese déficit prolongado, de no tratarse, derivará en múltiples problemas, como los mencionados.

Aunque investigaciones previas habían mostrado una relación entre la ingesta prolongada de estos fármacos y la deficiencia de vitamina B12, esos estudios eran pequeños y no se basaban en un análisis poblacional. Por este motivo, investigadores de la organización Kaiser Permanente, proveedora de servicios de salud en Estados Unidos, evaluaron esta relación en un gran grupo de población: 25.956 pacientes con un diagnóstico de déficit de esta vitamina fueron comparados con 184.1999 personas sin este trastorno entre 1997 y 2011. También se controló su exposición a fármacos antiulcerosos: inhibidores de la bomba de protones y antagonistas de los receptores H2 de la histamina, más conocidos por sus nombres comerciales y que engloban, en el primer caso, medicamentos como el omeprazol o el exomeprazol y, en el segundo, la ranitidina o la famotidina.

Tiempo y dosis

El análisis, publicado en la revista Journal of the American Medical Association, constata que las personas que tomaron diariamente un medicamento del grupo de omeprazol durante dos o más años tenían un 65% más de probabilidades de tener niveles bajos de vitamina B12 que quienes no habían ingerido estos fármacos durante un periodo tan prolongado. También aquellos que se medicaron con productos del segundo grupo presentaban un riesgo un 25% mayor de este déficit vitamínico. En cuanto a las dosis más peligrosas, se comprobó que tomar diariamente 1,5 comprimidos se asoció con un riesgo un 95% superior a esta deficiencia en comparación cuando la ingesta diaria era inferior a 0,7 píldoras.

Como explica José Luis Llisterri, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), "este vínculo es algo conocido por los médicos. El problema en España es la excesiva omepralización que hay. El omeprazol es el segundo principio activo más prescrito en nuestro país después del paracetamol y por encima del ibuprofeno. Se ha recetado como si fuera sal de frutas. Y no es un problema sólo del médico, como es de venta libre, se ha autoprescrito de una manera excesiva".

La clave de este problema está seguramente en el éxito de este fármaco. Su acción inhibe el contenido ácido del estómago que es el que genera las molestias en personas con hernia de hiato. "Los pacientes con esofagitis por reflujo gastroesofágico y los de esófago de Barrett requieren una inhibición crónica de la secreción ácida. Pero el mensaje que se traduce de este estudio es que si se prescribe una dosis alta de esta medicación porque hay mucho ardor, se debería bajar tan pronto como se pueda (por ejemplo de 40 miligramos a 20) y parar el tratamiento al cabo de un tiempo, por lo menos hacer descansos, ya que con esto se recupera la absorción de la vitamina B12", apunta Llisterri.

Uso para protección gástrica

Por su parte, el presidente electo de la Sociedad Española de Patología Digestiva, Fernando Carballo, señala que la conclusión del estudio "es un hallazgo epidemiológico interesante, pero la consecuencia no es tanto que no se puedan usar estos fármacos, porque son extremadamente seguros, sino que hay que utilizarlos bien, es decir, cuando estén indicados. El problema es el sobreuso en pacientes polimedicalizados para la protección gástrica. Muchas veces no son necesarios. Sin embargo, es un tipo de fármacos muy recetado. La estimación es que alrededor del 10% de la población toma estos medicamentos diariamente y probablemente están mal indicados en un tercio de los casos".

Por otro lado, el presidente de Semergen también recomienda hacer mediciones periódicas de la vitamina B12 en aquellas personas que estén en tratamiento crónico con estos medicamentos. "Un análisis de sangre permite determinar los niveles. Y, si hay déficit, se puede administrar esta vitamina una vez al mes por vía intramuscular".

Carballo insiste en que "el mensaje no es que sea un fármaco peligroso, ya sabíamos que puede interferir en la absorción de diversas sustancias. Este artículo plantea una evidencia epidemiológica con mínima importancia clínica hasta el momento".

Por último, los expertos insisten en que no hay que confundir este tipo de fármacos con otros denominados genéricamente antiácidos, y que sirven para eliminar puntualmente la acidez tras una ingesta copiosa. "El más popular de estos es el bicarbonato sódico que por suerte se dejó de utilizar, ya que es un producto que neutraliza la secreción ácida pero cuando pasa su efecto se produce un efecto rebote, es decir, se genera más secreción ácida", concluye Llisterri.

Otros factores que influyen en la vitamina B12
Los antiulcerosos no son los únicos factores que interfieren en la absorción de la vitamina B12. La metformina (un antidiabético oral), las hormonas tiroideas o algunos antihipertensivos también se vinculan con una mayor dificultad en la absorción de esta sustancia. Por otro lado, existen patologías que al afectar a la producción de ácido gástrico también inhiben la absorción vitamínica, entre otras se encuentran la gastritis crónica o la aclorhidria o hipoclorhidria -un estado en el que la producción de ácido gástrico es baja o inexistente-. También tratamientos quirúrgicos como la gastrectomía (eliminación quirúrgica y parcial del estómago) o el abuso de alcohol perjudican la absorción de esta vitamina.

domingo, 11 de mayo de 2014

Tensión Arterial

Sobre la HIPERTENSION

¿Qué es la presión arterial alta?

“Presión arterial" es la fuerza que ejerce la sangre en las arterias cuando el corazón bombea sangre. Esta presión se mide con dos números que suelen indicarse juntos:
- La cifra alta, o presión "sistólica", es la fuerza producida cuando el corazón late.
- La cifra baja, o presión "diastólica", es la fuerza producida cuando el corazón se relaja entre latidos. De esta vulgarmente suele decirse que debe ser "la mitad de la alta más 1"

La Presión Arterial: 
-- aumenta y disminuye un poco durante el día, pero los médicos pueden determinar, observando lecturas en un determinado período de tiempo, si su presión arterial promedio es más alta de lo norma (la presión arterial normal es de menos de 120/80, lo cual significa que la fuerza de la sangre es de 120 cuando su corazón late y de 80 cuando su corazón se halla entre latidos). El término presión arterial alta o "hipertensión" suele referirse a la presión arterial de 140/90 o más.
-- es uno de los problemas de salud más frecuentes y aunque puede afectar a personas de todas las edades, es más común en las personas mayores de 65 años y en aquellas que tienen sobrepeso, comen alimentos salados, toman muchas bebidas alcohólicas, fuman tabaco o no hacen ejercicio regularmente.
-- hace que el corazón trabaje demasiado, puede causar que las arterias se estrechen y puede dar lugar a patologías de corazón, ataque cardiaco, patologías renales y derrames.
Además de hacer ejercicio, vigilar la nutrición, dejar de fumar y tomar menos bebidas alcohólicas, tal vez su médico quiera que tome uno o más medicamentos (los IECA, BRA e IDR) para ayudar a controlar su presión arterial.

Estos tres tipos de medicamentos para controlar la presión arterial alta -que se toman en forma de pastillas- funcionan con el sistema "renina-angiotensina", que es el culpable de aumentar la presión arterial. Los pacientes con mayores probabilidades de recibir este tratamiento incluyen aquellos que tienen diabetes tipo 2, insuficiencia cardiaca congestiva o enfermedad de los riñones.

Estos medicamentos son:

Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)
Bloqueadores o antagonistas del receptor de la angiotensina II (BRA)
Inhibidor directo de la renina (IDR)

Todos los IECA y los BRA ayudan a disminuir la presión arterial en un grado similar, protegen en grado similar los riñones, no tienen ningún efecto en los niveles de azúcar o de colesterol en la sangre. Por otro lado, los IDR son medicamentos relativamente nuevos, así que no existe todavía suficiente investigación para poder compararlos con los IECA y los BRA.

¿Qué efectos secundarios pueden causar estos medicamentos?

Los efectos secundarios más frecuentes de estos tres tipos de medicamentos son tos seca, dolor de cabeza y mareos. La tos seca es más probable en las personas que toman IECA que en las que toman BRA.
De modo más infrecuente, los IECA, BRA y los IDR pueden causar hinchazón repentina en la lengua, labios, garganta, manos o pies. Esto se conoce como “angioedema”. Si eso sucede, llame inmediatamente a su médico. Podría tratarse de una emergencia.
También pueden causar defectos congénitos graves, de modo que si una paciente está embarazada o piensa estarlo, debería consultar a su médico.

viernes, 9 de mayo de 2014

MIELINA: Anatomía Patológica, Regeneración y Nutrición

1-- ¿Qué es la Mielina? Definición y Función.

La mielina es una lipoproteína que se encuentra en el organismo de los vertebrados y que recubre y protege en forma de vaina el tallo de las neuronas o células nerviosas, los nervios del cerebro y la médula espinal. 
Su aspecto es el de una sustancia grasa y permeable cuya función primaria es transmitir y conducir los impulsos nerviosos o eléctricos por las neuronas.


2-- Anatomía Patológica.

Cuando la mielina se pierde o se daña, los impulsos nerviosos se ralentizan o dejan de transmitirse, pudiéndose producir una especie de "cortocircuito" en la conducción de los mismos que pueden generar una o varias disfunciones del sistema nervioso: 

problemas de memoria
visión borrosa
problemas de coordinación e identificación de lateralidad
dificultades para caminar
ir al baño (debido al control insuficiente de las esfínteres)
paresias
parálisis, etc. 

Para cuidar la correcta transmisión y conducción del sistema nervioso -o recuperarla si ha sufrido algún tipo de afección- es fundamental que la mielina esté siendo producida adecuadamente, para lo que resulta fundamental mantener una dieta con aquellos alimentos y suplementos esenciales para su buena producción y regeneración, así como evitar la ingesta de aquellos que redundan en su deterioro.
Así mismo algunas enfermedades autoinmunes, herpes y factores químicos externos, como pesticidas presentes en los alimentos, también pueden dañar la vaina de mielina.

Esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple (EM) es llamada enfermedad autoinmune porque el sistema inmune, en vez de atacar a los organismos extraños, ataca al propio cuerpo. El sistema inmune destruye las células nerviosas del sistema nervioso central. Esta afección genera y alterna fases de brote con periodos de remisión cada vez más cortos en el tiempo. 
Es una enfermedad desmielinizante, lo cual significa que destruye la mielina. Como Michael Aminoff, M.D. escribe en “Current Medical Diagnosis & Treatment,” hay varias formas de esclerosis múltiple, pero todas probablemente compartirán síntomas como debilidad, problemas urinarios incontinentes, problemas para mover el intestino, temblores, hormigueo y mareos, visión doble, ceguera parcial (o ver borroso o gris), paraparesia espástica, andar inestable, vértigo y diplopía.

Guillain-Barré
El síndrome de Guillain-Barré es también una enfermedad autoinmune, pero en este caso, el sistema inmune destruye la mielina en las células nerviosas del sistema nervioso periférico. Esta es, por decirlo de un modo muy gráfico, la parte del sistema nervioso compuesta por los nervios que están por fuera del cerebro y la médula espinal. Como en la EM, se sentirá debilidad pero, como Elizabeth Corwin, PhD escribe en “Handbook of Pathophysiology", comenzará en las piernas y progresará hacia arriba. La hospitalización acaba por ser necesaria ya que la parálisis podría afectar los músculos respiratorios y el corazón.

Leucodistrofia metacromática
Esta es una enfermedad hereditaria en la cual hay anormalidades en el metabolismo de la mielina. De acuerdo con Ramzi Cotran, M.D. en “Robbins Pathologic Basis of Disease,” publicado en 2004, las personas con esta enfermedad tienen una cantidad insuficiente de una enzima llamada arylsulfatasa A. No esta claro todavía cómo la falta de esta enzima afecta al metabolismo de la mielina causando su destrucción. Hay dos formas de este desorden. Los niños afectados alrededor de los 2 años de edad tendrán dificultad para hablar y problemas de visión, mientras que niños mayores tendrán problemas del lenguaje y de la personalidad.

Enfermedad de Krabbe
Cotran también destacó que la enfermedad de Krabbe es otra patología hereditaria en la cual la mielina se destruye. En esta enfermedad, sin embargo, los niños mostrarán síntomas a pocos meses de haber nacido. Estarán irritables, sufrirán convulsiones y tendrán problemas para comer, problemas oculares y musculares.

Leucoencefalopatía multifocal progresiva
De acuerdo con Vicente Corrales-Medina, M.D. en “Current Medical Diagnosis & Treatment,” esta es una rara enfermedad en la cual la mielina es destruida. Es causada por un virus llamado JC. Sufrida la primera infección, el virus permanece latente. Cuando es reactivado, infecta las células que fabrican la mielina en el sistema nervioso central, con lo cual aparecerán problemas visuales y parálisis o debilidad, bien en toda la mitad derecha del cuerpo o bien en la izquierda.

Síndrome de Strumpell-Lorrain o paraparesia espástica hereditaria (familiar)
Comprende a un grupo de enfermedades de transmisión genética del sistema nervioso central, que producen espasticidad y paraparesia o paraplejía en los miembros inferiores. Los síntomas, la intensidad e incluso, la edad de aparición, varían mucho, incluso entre familiares, pudiendo aparecer desde la más tierna infancia hasta la vejez.

Síndrome de desmielinización osmótica
Cotran escribe que la desmielinización ocurre en este desorden si se tienen bajos niveles de sodio en sangre y no se corrigen rápidamente. En pocos días o semanas, se tendrán problemas para articular el lenguaje y para tragar, así como parálisis. El daño puede progresar y eventualmente causar el "síndrome del encierro". En esta condición, se   permanece consciente y capaz de pensar, pero el cuerpo estará paralizado.


3-- Nutrición.

Para que la alimentación pueda ayudar a cuidar y regenerar esta cubierta de los nervios primero hay que transformarla en nutrición, esto es, la alimentación consciente y dirigida a las verdaderas necesidades de nuestra fisiología y de la bioquímica que nos conforma.
De tal modo, hay que separar los alimentos que deterioran de los que reparan y los suplementos y elementos necesarios en esa nutrición.

3a-- Alimentos que deterioran las vainas de mielina y las funciones del sistema nervioso en general:

• Grasas nocivas o saturadas: evitar a toda costa los fritos y embutidos, así como disminuir al máximo las carnes rojas y la leche de vaca y sus derivados (ver artículos anteriores sobre el nefasto efecto de los lácteos sobre la salud en general) 

• Azúcar refinada: este carbohidrato de absorción rápida (sacarosa) es una de las sustancias más irritantes y agresivas con que podemos atacar nuestro sistema nervioso (ver también artículos anteriores), pues lo deteriora y termina por producir un sinfín de afecciones. Hay que evitar los refrescos (sobre todo las colas y similares), la comida procesada/refinada, los pasteles y dulces, ketchup, salsas preparadas y en general todo aquello que contenga azúcar.

Se deberían evitar también los alimentos muy cocinados, ya que pierden muchos de sus nutrientes naturales, tratando de comer lo más crudo o menos cocinado posible. 
También se deberían eliminar los químicos dañinos de la dieta y de un estilo de vida sano.


3b-- Alimentos y suplementos que nutren y reparan las vainas de mielina:

Alimentos.

Se necesitarán algunas grasas -ácidos oleicos-, aminoacidos y minerales específicos, preferiblemente obtenidos a través de una dieta rica en nutrientes, para poder dirigir la labor de mantenimiento y/o regeneración que se pretende. Sí hay que advertir que, una vez ya presente algún tipo de deficiencia o afección en nuestro organismo, lo mejor es recurrir a la suplementación de los elementos necesarios, pues las cantidades requeridas de los mismos no se podrían alcanzar solamente a través de los alimentos.

Acido fólico.
Indispensable para un buen funcionamiento del sistema nervioso. Los alimentos que la contienen son: granos enteros, cereales integrales, etc.

Te verde y hierbas.
Incluir en la dieta vegetales y hierbas anti-inflamatorios: para proteger las vainas de mielina es necesario reducir la inflamación en el cuerpo, lo cual es fundamental en el tratamiento contra la esclerosis múltiple. El te verde, por ejemplo, así como el sauce blanco, el te de limón y/o la garra del diablo, no deberían faltar en la dieta. 

Vitamina C.
Es un gran depurador, antiinflamatorio y antioxidante, que se recomienda para mantener un sistema inmune en buenas condiciones, que el cuerpo se vea libre de grasas y toxinas, y para ayudar a desinflamar. Todo esto es necesario para que el sistema nervioso siga funcionando correctamente y la mielina este bien protegida. Si bien suele argumentarse que esta vitamina se halla presente en alimentos como los cítricos (naranjas, limones, etc.), el brécol, las algas marinas, la guayaba, etc., su concentración es tan ínfima que habría que consumir cantidades ingentes de estos alimentos. 
Lo más adecuado sería suplementar entre 1 y 2 gr diarios, recordando que se trata de una vitamina hidrosoluble y que cualquier exceso de la misma sería excretado por orina.

Acidos grasos esenciales.
Se deben incluir en la dieta diaria pues son indispensables para la producción y mantenimiento de la vainas de mielina, las cuales se componen fundamentalmente de ácido oleico. El cerebro mismo está formado por un 60 por ciento de grasas: los ácidos omega-3 y omega-6. 

Acido oleico.
Las aceitunas son una rica fuente de este ácido esencial, un omega-6 que además se encuentra en el pescado, el pollo, las nueces, el aceite de oliva extra virgen y las semillas. 

Omega-3.
Los peces de aguas profundas contienen buenas cantidades de ácidos grasos omega 3, los cuales participan en las funciones cerebrales mejorando la transmisión de impulsos nerviosos, además de ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo.

Vitamina A y D.
Este es un apoyo extra para que el sistema inmune se encuentre en óptimas condiciones y apoye la recuperación del daño de mielina o en caso que existan enfermedades desmielinizantes. Los vegetales anaranjados como la papaya, la naranja, la zanahoria, etc., son ticos en vitamina A, y el aceite de hígado de bacalao es muy buena fuente de vitamina A, D y ácidos grasos esenciales. La vitamina D ha sido una de las mejores opciones para reducir el riesgo de desmielinización y la esclerosis múltiple de forma significativa. 

Vitamina B. 
También llamada tiamina y la B-12 son los componentes físicos de la vaina de mielina. Entre los alimentos más recomendables que contienen B-1 se hallan las espinacas, las lentejas y el jamón ibérico. La vitamina B-5 se puede encontrar en el atún. Los granos enteros son ricos en vitaminas del grupo B y muchos cereales están reforzados con ellos. Estos nutrientes aumentan el metabolismo, que quema las grasas del cuerpo, y transportan el oxígeno por el organismo.

Aminoácidos.
Esenciales para la transmisión de mensajes cerebrales, son los ladrillos con los que se construyen las proteínas mejorando la capacidad de comunicación interna del cerebro. Es recomendable incluir en la dieta amaranto integral (contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita), levadura de cerveza y algas marinas como la espirulina (la cual además es rica en minerales y vitaminas). Pero lo más conveniente es suplementar con algún complejo de proteínas que contenga un aminograma lo más completo posible.

Añadir alimentos que contengan cobre. 
La vaina de mielina se regenera con los lípidos, que sólo pueden ser creados usando una enzima dependiente del cobre. Sin esta ayuda, los otros nutrientes no pueden hacer su trabajo. El cobre se encuentra en las lentejas, almendras, semillas de calabaza y semillas de sésamo. El hígado y los mariscos -poco o nada recomendables- también pueden contener cobre en dosis más bajas. Las hierbas secas como el orégano y el tomillo son una forma fácil de añadir este mineral a tu dieta.
La leche, los huevos y los antiácidos pueden interferir con la absorción de cobre.

NOTA: La sobredosis de cobre puede causar serios problemas a la mente y el cuerpo. Lo mejor es consumir el mineral en forma natural.


Ingerir alimentos altos en colina e inositol. Estos aminoácidos son cruciales para reparar la vaina de mielina.

Colina. Evita que se formen depósitos de grasa en el cuerpo. Se encuentra de modo natural en los huevos, en la carne de res, en las judías (fabes y similares) y en algunos frutos secos.

Inositol. Ayuda a mantener sano el sistema nervioso mediante la creación de serotonina. Los frutos secos, las hortalizas y los plátanos lo contienen. Ambos se combinan para producir lecitina, que reduce las grasas "malas" en el torrente sanguíneo. El colesterol alto y las grasas evitan la reparación de la vaina de mielina.


Los métodos naturales, tales como la ingesta de alimentos, son un complemento a la atención proporcionada por un médico.


Suplementos

Complementos y vitaminas.
Se deben tomar alimentos y suplementos ricos en ácido fólico y vitamina B12, vitaminas indispensables para la protección del sistema nervioso y la reparación adecuada de mielina, que también ayudan a prevenir que se dañe o deteriore. Existe gran cantidad de investigaciones confirmando que personas que padecen esclerosis múltiple en cuyas dietas se incluyó un tratamiento con ácido fólico mejoraron considerablemente tanto en los síntomas como en la reparación de la mielina. 

Vitaminas B
Las vitaminas B-12, la colina y el inositol protegen del daño a la capa de mielina, de acuerdo con la nutricionista Phyllis A. Balch, autora de "Prescripción para la Curación Nutricional". Específicamente, la forma metilcobalamina de la vitamina B-12 podría aumentar la producción de proteínas que regeneran las células nerviosas, lo que es particularmente útil para la capa de mielina. La dosis recomendada de vitamina B-12 es de 1000 mcg en dos tomas diarias.
Estas vitaminas del grupo B, al ser hidrosolubles, se excretan cuando se consumen en exceso y no son un peligro para el cuerpo.

L-Glicina
La glicina es un aminoácido necesario para construir músculos y tejidos. Los aminoácidos son usados, típicamente, para reparar los tejidos conjuntivos dañados, incluyendo la capa de mielina. La glicina es un tratamiento particularmente efectivo a la hora de tratar las funciones del sistema nervioso central. El consumo excesivo de glicina puede causar fatiga mientras que la cantidad adecuada mejorará los niveles de energía. La dosis recomendada es de 500 mg en dos tomas diarias con el estómago vacío.

Acidos grasos Omega 3.
Los ácidos grasos del Omega 3 pueden reparar la capa de mielina porque nutren el contenido graso de la capa protectora, de acuerdo a Balch. Los aceites de Omega-3 pueden ser hallados en el aceite de nueces, el aceite de semilla de lino y los complementos de aceite de pescado. Balch recomienda consumir el aceite tres veces al día con las comidas y seguir las instrucciones de dosificación del suplemento.
La ingesta de omega-3 mejora el humor, el aprendizaje, la memoria y la salud del cerebro y reduce la inflamación en el cuerpo.


Ultimos consejos.

Hay que ingerir suficiente agua, pues es la mejor conductora de impulso eléctricos. Así que en una dieta tipo no deben faltar al menos 2 litros puros al día (aparte de infusiones y otro tipo de platos que la contegan). 

Y, en la medida de las posibilidades particulares de caada cual, no hay que olvidar hacer ejercicio porque estimula de forma vigorosa las funciones generales del cuerpo, descarga tensiones y ayuda a que el cerebro este bien oxigenado. Si se escoge una actividad con la que se pueda disfrutar, el cerebro segrega hormonas que provocan estados de gozo y bienestar, lo que ayuda enormemente a estimular las conexiones neuronales.


Bibliografía, Referencias y Fuentes:

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