sábado, 20 de abril de 2013

El Síndrome de Asperger

¿Se han fijado en ese chaval que, todas las mañanas, juega al ajedrez con su teléfono en el autobús o en el metro? ¿Y el señor que se sienta delante de ustedes, que no para de consultar su agenda móvil una y otra vez? ¿Y esa chica que se está produciendo artrósis en el pulgar a base de twittear cada cosa que hace?
¿Estamos produciendo una sociedad autista y más incomunicada que nunca... precisamente en la Era de la Comunicación?

Probablemente la contestación sea "sí". De hecho ese estado de aparente concentración (no entro a valorar su utilidad o necedad) tiene su denominación clínica en algunos casos de índole patológica. Nos referimos al Síndrome de Asperger.

Nos encontramos con sus manifestaciones por todas partes, a todas horas, como si prácticamente solo unos pocos elegidos pudieran librarse. Pero, ¿de qué estamos hablando? ¿de la obsesión por los teléfonos móviles? No, ¡qué va!

El síndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo (TGD) o un trastorno del espectro autísta, también denominado forma de autismo de alto funcionamiento. Esto suele llevar a dificultad para interactuar socialmente, repetir comportamientos y desarrollar/sufrir torpeza.

La principal diferencia entre el síndrome de Asperger y el trastorno autista es que los niños con el síndrome no tienen retrasos cognitivos o del habla. La afección parece ser más común (cinco veces más) en los niños que en las niñas, pudiendo llegar a una proporción de 1 de cada 88 niños (1 de cada 53 si solo contamos varones)

Curiosamente, cuanto más investigan los médicos, más autismo hallan. Antes de 1980  se pensaba que 1 de cada 2.000 niños era autista. Para 2005 la incidencia era ya de 1 por cada 150 (en Corea del Sur se estima en 1 por cada 38 actualmente).

Como causas más que probables de este espectacular aumento, los expertos aducen:


  • Video-juegos
  • Niveles de Plomo en el aire
  • Vacunas
  • Comida basura y alimentación inadecuada

Un poco de historia

En 1944, Hans Asperger, un pediatra vienés, tras observar y estudiar a 4 niños que experimentaban una gran dificultad para integrarse, descubrió este trastorno, al que denominó "psicopatía autista", siendo desconocida su causa exacta, aunque hoy en día se sospecha de algún tipo de anomalía en el cerebro o de factor genético, ya que el trastorno tiende a ser hereditario, pero no se ha identificado un gen específico.


El doctor Asperger únicamente publicó una breve nota sobre el tema, de modo que esta condición no fue realmente conocida hasta 1981, cuando la psiquiatra británica Lorna Wing publicó una serie de casos de estudio sobre niños que mostraban síntomas comunes, a los que llamó Síndrome de Asperger.

Posteriormente, en 1992, se convirtió en diagnóstico distintivo cuando fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud. En 1994 fue añadido al Manual de Diagnóstico y Estadística de Desordenes Mentales (DSM-IV), Libro de Referencia Diagnóstica de la Asociación Americana de Psiquiatría.


Síntomas

Aunque las personas con síndrome de Asperger con frecuencia tienen dificultad a nivel social, muchas tienen una inteligencia por encima del promedio y pueden sobresalir en campos como la programación informática y la ciencia. No presentan retraso en el desarrollo cognitivo, las habilidades para cuidar de sí mismos ni la curiosidad acerca del entorno.

Quienes padecen este síndrome se vuelven demasiado concentradas u obsesionadas con un solo objeto o tema, ignorando todos los demás. Quieren saber todo sobre este tema y, con frecuencia, hablan poco de otra cosa.

Los niños con síndrome de Asperger presentan muchos hechos acerca del asunto de su interés, pero parecerá que no hay ningún punto o conclusión. Con frecuencia, no reconocen que su interlocutor ha perdido interés en el tema.

Las áreas de interés pueden ser bastante limitadas, como una obsesión con números de teléfono y direcciones, líneas de metro y sus estaciones, equipos de fútbol y jugadores, horarios de trenes, colecciones de los objetos más peregrinos, etc.

A diferencia de los autistas, las personas con síndrome de Asperger no se aíslan del mundo y, con frecuencia, se relacionarán con otras personas, aunque sus diferentes problemas con el habla y el lenguaje en su entorno social a veces sí les suelen empujar al aislamiento.

Otras características sintomáticas del síndrome son -o pueden ser-:


  • Tono monótono al hablar
  • Lenguaje corporal inusual (lo que dicen no se corresponde con el modo en que reaccionan). Tienen problemas con el contacto visual, las expresiones faciales, las posturas del cuerpo o los gestos (comunicación no verbal).
  • Cierta carencia de empatía, pudiendo no reaccionar a los comentarios o emociones de otras personas.
  • No comprensión del sarcasmo o el humor ( pueden tomar las ironías o las metáforas de un modo completamente literal.
  • No reconocen la necesidad de cambiar el volumen de su voz en situaciones diferentes.

  • Pueden ser etiquetados por los demás niños como "raros" o "extraños".
  • Dificultad para formar relaciones con personas de la misma edad, debido a que:
  • Son incapaces de responder emocionalmente en interacciones sociales normales.
  • No son flexibles respecto a rutinas o rituales.
  • Tienen dificultad para mostrar, traer o señalar objetos de interés a otras personas.
  • No expresan placer por la felicidad de otras personas.

Los niños con síndrome de Asperger pueden mostrar retrasos en el desarrollo motor y comportamientos físicos inusuales como tardanza en la capacidad de montar en bicicleta, atrapar o golpear correctamente una pelota, trepar, torpeza al correr/caminar o realizar otras actividades, aleteo de los dedos, contorsiones o movimientos con todo el cuerpo que son repetitivos.

Muchos niños con síndrome de Asperger son muy activos y también se les puede diagnosticar trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA). Se puede desarrollar ansiedad o depresión durante la adolescencia y comienzo de la edad adulta. Así mismo, se pueden observar síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo y un trastorno de tic como el síndrome de Tourette.


Pruebas y exámenes

Generalmente se necesita un médico experimentado en el diagnóstico y tratamiento del autismo para hacer el diagnóstico real.

Debido a que no hay ningún examen físico para el síndrome de Asperger, la mayoría de los médicos busca un grupo básico de comportamientos que les ayude a diagnosticar el síndrome:


  • Contacto visual anormal
  • Retraimiento
  • No volverse al ser llamado por su nombre
  • Incapacidad para usar gestos para apuntar o mostrar
  • Falta de juego interactivo
  • Falta de interés en los compañeros
  • Los síntomas pueden ser notorios en los primeros meses de vida. Los problemas deben ser obvios hacia la edad de 3 años.

Se hacen exámenes físicos, emocionales y cognitivos para descartar otras causas y buscar signos de este síndrome con mayor cuidado. El equipo que verá a su hijo puede incluir a un psicólogo, un neurólogo, un psiquiatra, un logopeda y otros profesionales expertos en el diagnóstico de niños con síndrome de Asperger.


Tratamiento

No existe ningún tratamiento único que sea el óptimo para todos los niños con síndrome de Asperger, aunque la mayoría de los expertos coincide al afirmar que cuanto más temprano se inicie el tratamiento, mejor.

Los programas para estos niños les enseñan habilidades basándose en una serie de pasos simples y empleando actividades altamente estructuradas. Las tareas o puntos importantes se repiten con el tiempo para ayudar a reforzar ciertos comportamientos.

Los tipos de programas pueden abarcar:


  • Terapia cognitiva o psicoterapia para ayudar a los niños a manejar sus emociones, comportamientos repetitivos y obsesiones
  • Entrenamiento en habilidades sociales, para lograr establecer interacciones interpersonales más efectivas
  • Terapia cognitivo-conductual para mejorar el manejo del estrés relacionado con la ansiedad y las emociones incontroladas, así como para combatir los intereses obsesivos y la aparición de las rutinas repetitivas
  • Terapia farmacológica (*) para el tratamiento de los trastornos que puedan coexistir con el síndrome, como por ejemplo, el trastorno depresivo mayor o el trastorno de ansiedad.
  • Terapia ocupacional o terapia física para el tratamiento de los déficit en la integración sensorial y en la coordinación motriz
  • Intervenciones relacionadas con la comunicación social; una forma concreta de logopedia dirigida a la mejora de los aspectos pragmáticos presentes en la conversación habitual.
  • Entrenamiento y apoyo familiar, especialmente para aquellas técnicas conductuales que se deberán desarrollar en el entorno doméstico


(*) Los medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), los antipsicóticos y los estimulantes se pueden usar para tratar problemas como ansiedad, depresión, problemas para prestar atención y agresión.


Pronóstico

Con tratamiento, muchos niños y sus familias pueden aprender a enfrentar los problemas del síndrome de Asperger. La interacción social y las relaciones personales todavía pueden ser un problema. Sin embargo, muchos adultos con este síndrome se desempeñan con éxito en trabajos tradicionales y pueden llevar una vida independiente si tienen el tipo de apoyo apropiado disponible.

Pida una cita médica si su hijo no reacciona ante las personas, utiliza un lenguaje extraño o muestra comportamientos que pueden incluir la auto-agresión.



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Referencias: Doctores Bostic JQ, Prince JB. Child and adolescent psychiatric disorders. In: Stern TA, Rosenbaum JF, Fava M, Biederman J, Rauch SL, eds. Psiquiatría Clínica Comprensiva del Hospital Geneal de Massachusetts. 1a edición. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier;2008: capítulo 69.

Doctores Raviola G, Gosselin GJ, Walter HJ, DeMaso DR. Pervasive developmental disorders and childhood psychosis. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Libro de Texto de Pediatría Nelson. 19a edición, Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011: capítulo 28.

Manual de Diagnóstico y Estadística de Desordenes Mentales (DSM-IV), Libro de Referencia Diagnóstica de la Asociación Americana de Psiquiatría

3 comentarios:

Ulises Tomas dijo...

excelente artículo.. aqui hay otro de las causas del sindrome de Asperger http://elpsicoasesor.com/causas-del-sindrome-de-asperger/

y otro de alumnos con sindrome de Asperger http://elpsicoasesor.com/alumnos-con-sindrome-de-asperger/

XOANIÑA dijo...

deberia avergonzaron decir estas cosas,no sabeis q s la falta de empatia ignorantes. esto es una moda,no lo entiendo de verdad. se supone q es entender no lo contrario. inflexibilidad.otra moda.mira piensen 2veces antes de escribir. envidia q teneis aho si q no hay empatia

XOANIÑA dijo...

deberia avergonzaron decir estas cosas,no sabeis q s la falta de empatia ignorantes. esto es una moda,no lo entiendo de verdad. se supone q es entender no lo contrario. inflexibilidad.otra moda.mira piensen 2veces antes de escribir. envidia q teneis aho si q no hay empatia