domingo, 27 de enero de 2013

Sobre el Acido Urico




El ácido úrico es un producto de desecho del metabolismo del nitrógeno en el cuerpo humano (deriva de la degradación de las purinas, sustancias químicas que forman parte de las células y de muchos alimentos), compuesto por carbono, nitrógeno, oxígeno e hidrógeno, si bien su componente principal es la urea, que se encuentra en la orina en pequeñas cantidades.

Los humanos -y nuestros parientes lejanos, los monos- carecemos de una enzima que degrada el ácido úrico, la uricasa, circunstancia por la cual lo acumulamos.

Normalmente, los riñones son capaces de eliminar ese exceso, pero en ocasiones no lo logran y se acumula en algunas articulaciones, especialmente en las del dedo gordo del pie, como finos cristales y de allí el gran dolor e inflamación que provoca la gota. Alrededor del 90% de los pacientes que sufren este problema son hombres, incidiendo en una franja de edad de entre 40 a 45 años.

El problema es que la saturación de ácido úrico en la sangre humana puede dar lugar a  la formación de cálculos renales (litiasis) cuando el ácido cristaliza en el riñón. Pero, por otra parte, el aumento de los niveles de ácido úrico en la sangre no tiene por qué ser necesariamente consecuencia de la presencia de gota, sino que también puede ser simplemente la existencia de una hiperuricemia, que bien puede presentar algunos de los síntomas anteriores o bien puede ser asintomática. Sin embargo cuanto mayor es el aumento de ácido úrico en sangre mayores son las posibilidades de padecer afecciones renales, artríticas, etc.
En la sangre, la concentración de ácido úrico comprendida entre 2,5 a 6 para la mujer y hasta 7,2 para el hombre mg/dl es considerada normal por la Asociación Médica Americana, aunque se pueden encontrar niveles más bajos en los vegetarianos. En España estos niveles son ligeramente diferentes, siendo de 2 a 4 mg/100 ml en mujeres y en hombres hasta 6.8 mg/100 ml.

La Alimentación

Existen diversos factores que pueden desembocar en la aparición de gota: dietas muy restrictivas, ingesta de alcohol excesiva, cirugías, diabetes, stress, lesiones en articulaciones, obesidad... La falta de Vitamina A provoca gota y la deficiencia de las vitaminas B5 y E hace que se forme y libere más ácido úrico, lo cual indica claramente lo interesante, por tanto, que sería mantener un buen equilibrio en este sentido. Incluso los tratamientos de quimioterapia, al provocar las destrucción celular, pueden hacer que se liberen grandes cantidades de ácido úrico. También aquellas personas que sufren de candidiásis o que han seguido largos tratamientos con antibióticos son proclives a presentar grandes cantidades de este ácido en sangre.

Pero el principal desencadenante suele ser la alimentación, de tal modo que es necesario saber cuáles son los alimentos que contienen mayores cantidades de purinas para dejarlos de lado o reducir al mínimo su consumo, dado que son los que aumentan el ácido úrico.

Las personas que poseen susceptibilidad a la gota deben ingerir abundante líquido (2 a 3 litros al día) para diluir el ácido úrico en la sangre, recordando de paso que la ingesta de  alcohol interfiere en la eliminación renal del ácido úrico y que la tan socorrida cerveza a su vez es muy rica en purinas.

Así mismo deberá restringir la ingesta de alimentos fritos o que hayan sido cocinados con aceite recalentado, pues las gasas rancias destruyen la vitamina E y ello redunda en la liberación de importantes cantidades de ácido úrico.

De modo que si alguien padece de gota o tiene niveles elevados de ácido úrico, puede comer tomates, pero cuidado con los alimentos ricos en purinas (50mg/100g) y que se presentan en la siguiente tabla, recordando siempre que estamos tratando el problema de hiperuricemia y/o gota.


Purinas en los Alimentos

Muy Alto (150 a 850 mg/100 g) / Totalmente Prohibidos

  • Anchoas
  • Embutidos
  • Salchichas
  • Vísceras
  • Riñones
  • Sesos
  • Hígados
  • Salsas (mayoría)
  • Sardinas
  • Arenques
  • Caballa
  • Extractos de carnes
  • Mollejas

Alto (50 a 150 mg/100 g) / Poco o nada Recomendables

  • Espárragos
  • Pan y Cereales de fibras
  • Coliflor
  • Pescados
  • Legumbres
  • Carnes vacuno, cerdo, cordero
  • Champiñones
  • Avena
  • Germen de trigo
  • Aves pollo, pato, pavo
  • Mariscos
  • Espinacas

Si se suplementa con aminoácidos, habrá que evitar la Glicina, pues se transforma con más rapidez en ácido úrico en pacientes que ya sufren de gota, del mismo modo que tampoco será recomendable la toma de Niacina en dosis altas (>50mg/día).

Un remedio tópico sobre las zonas inflamadas es el Dimetilsulfóxido (DMSO), disponible en tiendas de nutrición y herbolarios especializados.

El Zinc, Potasio, Magnesio, Calcio, Glucosamina, Sulfato de Condroitina o MSM (Metil Sulfonil Metano) pueden ayudar notablemente a minimizar y combatir el problema de gota. Las antocianidinas y proantocianidinas, presentes en los llamados frutos del bosque (arándanos, bayas silvestres, fresas, moras, grosellas), y el extracto de semilla de uva, son potentes antioxidantes y, por tanto, grandes aliados.


¿Y la historia del café?

Resulta especialmente interesante un estudio de más de 12 años de duración, cuyos resultados han sido recientemente publicados, y que analiza la relación de la gota con el consumo de café, té, y otras bebidas ("Coffee consumption and risk of incident gout in men: A prospective study", revista Arthritis & Rheumatism, Hyon K. Choi y colaboradores)

Se trata de un trabajo que ha abarcado más de 45.000 varones, por encima de los 40 años al comienzo del mismo, durante el cual se han tomado datos de la ingesta de café, té, bebidas de cola o chocolate por parte de los sujetos. De esta población de estudio se han diagnosticado 757 casos de gota, y al correlacionar los mismos con el consumo de estas bebidas se ha llegado a resultados sumamente interesantes. 

El riesgo de gota es 40% inferior en sujetos que consumían 4 ó 5 tazas de café al día, y un 59% inferior para los que tomaban 6 o más (por supuesto, estamos hablando del café -si puede llamarse así- que se toma en los EE.UU.). 

Lo más curioso es que no hay dependencias significativas ni del consumo de té, ni de la ingesta total de cafeína, lo que sugiere que es alguna sustancia diferente de esta última -por ejemplo el ácido clorogénico, un potente antioxidante presente en el café- la responsable del efecto (de hecho, hay un modesta correlación con el consumo de café descafeinado).

A la luz de estos potenciales efectos beneficiosos del café, cabe recordar la anécdota de la que Voltaire -tremendo consumidor de café- fue protagonista. Cuando le advirtieron de que el café era un veneno lento, afirmó: “Debe serlo realmente; hace más de cincuenta años que lo tomo, y aún no me he muerto“.

Pero, como todo en esta vida, hay sus pros y sus contras: el café, en elevadas dosis, descalcifica, de modo que habrá que hallar un equilibrio entre gusto, necesidad, propiedades y contraindicaciones.


Mitos sobre el Tomate

Uno de los alimentos a los que tradicionalmente se ha responsabilizado es el tomate, si bien es cierto que contiene muy pocas purinas, mientras que otros vegetales, como los espárragos, la coliflor y las espinacas, contienen cantidades muchísimo mas altas.

Al parecer el error viene de que el tomate, como otras hortalizas y verduras, es rico en ácido oxálico y otros ácidos orgánicos, que no tienen ninguna influencia sobre la gota, pero que pueden afectar a otro proceso diferente, como es la formación de cálculos de oxalato en el riñón. Pero una cosa son los oxalatos y otra los uratos y la litiasis renal en cada caso obedece a causas diferentes.

Por contra, el tomate en una auténtica estrella de la alimentación saludable es su enorme capacidad antioxidante. El tomate es de los alimentos que más antioxidantes contiene en un menor número de calorías. Es rico en todos los agentes que nos defienden de los temibles radicales libres de oxígenos: selenio, vitamina C, vitamina E y sobre todo carotenos y licopenos (más de 1,3 mg por 100g, una cantidad enorme de agentes antioxidantes). La vitamina E que es liposoluble se encuentra fundamentalmente en las pepitas.

Agente preventivo: este poder antioxidante hace del tomate un poderoso agente para la prevención de dos de los principales peligros para nuestra salud: el cáncer y la enfermedad cardiovascular. Estos datos están avalados por estudios muy rigurosos publicados en las principales revistas médicas internacionales.

Resumiendo: "el tomate NO aumenta el ácido úrico y puede consumirse si se tiene gota" (José Enrique Campillo, Catedrático de Fisilogía de la Universidad de Extremadura)


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