sábado, 29 de diciembre de 2012

Osteoporosis: Lo que las Farmacéuticas no Quieren que Sepas

La Osteoporosis no es una enfermedad sino un intento del cuerpo por corregir un desequilibrio. Y no es inevitable, ni siquiera por motivos de edad. En 2006 un informe de la Clínica Mayo decía que más del 37% de mujeres por encima de los 50 años no reunía los criterios para poderles englobar en el apartado de Osteoporosis, sino que habían sido mal diagnosticadas.

El principio activo en los fármacos contra osteoporosis (Fosamax, Actonel, Bonviva...) es un bifosfonato (ácidos alendrónico, clodrónico, etidrónico, ibandrónico...), que también se emplea en los detergentes industriales, fertilizantes y lubricantes. Curiosamente, la ingesta de esta "lindeza" provoca en el 10% de los pacientes osteonecrosis de la mandíbula, patología -muy, muy dolorosa- que cursa con la infección de la zona, putrefacción y muerte del tejido óseo, deviniendo en la pérdida parcial o completa de la mandíbula.

Merck, fabricante del Fosamax, ha creado como prevención una provisión de fondos para financiar la defensa legal contra las denuncias relacionadas con los efectos secundarios del medicamento. ¿Sabrá Merck algo que los demás ignoramos y, por eso, se pone la tirita antes de sufrir la herida? (ver artículo de Consumer Affairs, Febrero 2007)

Nuestros huesos están formados por un tejido vivo que se regenera y fortalece por sí mismo, siempre y cuando sepamos cómo o qué hacer para que este proceso se produzca con toda normalidad. Digamos, por ejemplo, que en 1 año se renueva entre un 5 y un 10 por ciento de todo nuestro tejido óseo.

Los bifosfonatos presentes en medicamentos como Fosamax, Actonel, Bonviva, Reclast y similares detienen este proceso evitando que se forme nuevo hueso, dejando al paciente estancado con un tejido óseo viejo y seco, mucho más susceptible de sufrir fracturas. Sí, puede que con la ingesta de estos medicamentos sus huesos sean más duros y densos, pero también estarán más secos y frágiles.

Importantes investigadores han descubierto que los medicamentos contra la osteoporosis hacen que los huesos sean más frágiles, "pues no construyen nuevo hueso, sino que endurecen el existente hasta, curiosamente, hacerlo más frágil", "¿qué hueso se romperá antes, uno rígido y seco o uno húmedo y flexible?" (Doctora Susan M. Ott, Anales de Medicina Interna, 2004)

En definitiva, las recomendaciones que cabría hacer serían las de equilibrar nuestra dieta con aquellos elementos indispensables en el combate contra la osteoporosis, de tal modo que pudiéramos acceder y practicar la manida "medicina preventiva", tan como cacareada como inexistente en nuestro sistema sanitario.

Habría que comenzar por no acercarse a la leche (ver artículo anterior en este mismo blog), y consumir: brócoli -rico en Vitamina K-, judía verde, sardinas, salmón, mejillón, semilla de sésamo, soja, garbanzos (mejores aún que la soja), tofu, germen de trigo..., todo ello como buenas fuentes de calcio de fácil absorción. Los cereales en grano se deben consumir enteros y, mucho mejor, por la noche, pues la absorción del calcio es mayor en este momento del día.

Si, además, se está tomando algún medicamento anticoagulante o alguna hormona tiroidea, habrá que reforzar la ingesta de calcio en, al menos, un 25% más.

Para aportar azufre -fundamental para nuestros huesos-, deberíamos consumir ajo, cebolla y huevos -de gallinas camperas y granja ecológica-.

Eviten los fosfatos, contenidos en embutidos, bebidas gaseosas (ver artículo en el blog) y alcohol, pues arrastran el calcio. Nada de tabaco -por muchas razones-, el azúcar, la sal, el tomate en cantidades y los cítricos, pues inhiben (impiden) la absorción del calcio (de las levaduras mejor ni hablar, porque son ricas en fósforo y éste también es enemigo acérrimo de la absorción del calcio)

Los suplementos de manganeso, picolinato de cromo, magnesio, potasio, Vitamina A, Vitamina D o Zinc -por poner algunos ejemplos- ayudan en gran medida a evitar y/o paliar el problema.

Resumiendo: la osteoporosis no es inevitable y sí es tratable, pero cuidado con los fármacos al uso. Ya les hemos desvelado lo que las multinacionales no quieren que ustedes sepan.

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