jueves, 15 de diciembre de 2011

Los efectos de las Bebidas Energéticas

En este artículo, publicado en El Mundo, se recoge una situación que va en alza, no solamente en EE.UU. sino también en España...

URGENCIAS

Por reacciones adversas
'Colocados' de cafeína


Un estudio muestra un aumento de las urgencias por un abuso de estas bebidas

Un 33% solicitó asistencia por su uso combinado con alcohol u otras drogas


Patricia Matey / Madrid / para El Mundo


Urgencias está lleno de chicos y chicas 'colocados' de cafeina. No es broma. Las visitas a estos servicios en los hospitales de EEUU han pasado de 1.128 en 2005 a 16.053 en 2008. En 2009, fueron 13.114.



Investigadores de los Servicios de Administración de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA) del otro lado del Atlántico acaban de hacer público un informe que desvela el aumento vertiginoso de ingresos en urgencias (se ha multiplicado por 10) debido al uso de bebidas energéticas.


Los científicos han analizado los años anteriormente señalados y destacan que hasta un 67% de las consultas se produjo por reacciones adversas a estas bebidas estimulantes consumidas solas, mientras que el resto se dio por su uso en combinación de alcohol u otras drogas. Curiosamente, la mayoría de los pacientes (92%) que exclusivamente ingirieron estos refrescos acudió al médico por reacciones adversas a los mismos, mientras que un 8% lo hizo por haber abusado de ellos.


"Es muy destacable que la mayoría de las consultas se produjera por reacciones adversas ante su uso único, lo que sugiere que las bebidas energéticas pueden por sí mismas causar daños a la salud lo suficientemente serios como para tener que ir al hospital", señalan los científicos


Red Bull, Monster, Rockstar, Full Throttle y Amp son las marcas citadas por SAMSHA que reconoce, además, que sus consumidores son entre un 30% y un 50% niños, adolescentes y jóvenes.


Campañas publicitarias


"Los anunciantes de este tipo de bebidas apelan a la capacidad de estos productos para disparar la energía, disminuir el peso y aumentar las capacidades físicas y mentales" reza el documento, en el que se insiste, además que las "compañías fabricantes están echando mano de nuevas estrategias publicitarias en los medios de comunicación para elevar su audiencia, como emplear los videojuegos o los eventos deportivos para darse a conocer".


Y están alcanzando el éxito. La popularidad de estos productos ha aumentando significativamente en los últimos años. Basta con observar sus ventas, que se han incrementado en un 240% de 2004 a 2009.


Oculta, sin embargo, está la otra cara de la moneda. "El consumo elevado de cafeína es un problema de salud pública porque tiene consecuencias en el comportamiento y en la salud de sus usuarios. De hecho, ha quedado bien establecido que entre los universitarios su consumo está relacionado con comportamientos de riesgo como fumar marihuana, beber alcohol, mantener relaciones sexuales de riesgo o consumir otras drogas", detalla el informe. Un 52% de los usuarios de estas bebidas solas o en combinación con alcohol que tuvieron que acudir a urgencias tenía entre 18 y 25 años. Y son los chicos (un 64%) frente a las chicas (36%) los que mayor uso hacen de ellas.


"Aunque no existe una recomendación sobre la cantidad 'segura' de consumo de cafeína, la mayoría de los investigadores defiende que los adultos mantengan una ingesta moderada: 100 a 200 mg al día. Los pediatras, en cambio, consideran que los niños y adolescentes deben abstenerse de tomar bebidas que contengan estimulantes", explica el documento.


Los riesgos


El exceso de cafeína que se ingiere con las bebidas energéticas "puede causar arritmias, hipertensión, deshidratación, además de insomnio y nerviosismo. Otros riesgos adicionales dependerán del estado global de salud de cada individuo (problemas cardiacos, trastornos de la alimentación, diabetes o problemas de ansiedad) y de la medicación que consuma", informan los científicos estadounidenses.


Se suma a estos datos el hecho de que su consumo prolongado puede provocar dependencia y síndrome de abstinencia, además de 'incitar' a comportamientos de riesgo, como conducir bajo los efectos de su uso mezclado con alcohol. "Las autoridades deberían hacer campañas destinadas a informar al público sobre los riesgos potenciales que entraña el uso de estos productos tomados solos o en combinación de alcohol, drogas o fármacos. Adicionalmente, la visita a urgencias de los pacientes afectados ofrece una oportunidad única a los médicos para asesorar a los jóvenes sobre los peligros de este tipo de consumiciones", concluye el DAWN

miércoles, 14 de diciembre de 2011

El Deporte no es Salud... la Actividad Física, Sí

Ya lo comentabamos en tiempos... y no nos hacían mucho caso. Ahora parece que ya se van subiendo al carro las eminencias médicas:

DEPORTE

Triatletas y maratonianos
El ejercicio de resistencia sí daña el corazón


Esta práctica puede provocar daños en el ventrículo derecho
Patricia Matey / Madrid / El Mundo.es

Atletas de maratón, triatlón o ciclismo alpino deberían vigilar de cerca sus corazones. Han salido a la luz las últimas evidencias científicas que constatan que el deporte intenso y a largo plazo sí puede causar daños en el ventrículo derecho (una de las cuatro cavidades del corazón que recibe la sangre no oxigenada de la aurícula derecha y la impulsa fuera del órgano a través de la arteria pulmonar) en algunos de ellos.


André LaGerche, de la Universidad de Melbourne (Australia), y autor principal de la investigación, confirma a ELMUNDO.es: "Sabemos que nuestro trabajo no puede extrapolarse a todo el mundo, como para afirmar que el ejercicio intenso no es saludable. Los datos no respaldan esta premisa. Sin embargo, los hallazgos sugieren que algunos atletas pueden haber nacido con una susceptibilidad a sufrir daños cardiacos como resultado de la práctica de deporte de resistencia sostenida en el tiempo".

La investigación, publicada en el último 'European Heart Journal', arroja algo más de luz a un debate candente en las últimas dos décadas: los riesgos cardiacos de los deportistas de élite. De hecho, recientemente, un grupo de investigadores liderado por científicos del Hospital Clinic de Barcelona, en colaboración con el Instituto del Corazón de Montreal (Quebec, Canadá), publicaba un ensayo en 'Circulation' -esta vez en ratones- que constataba que el ejercicio de resistencia continuado durante años puede provocar alteraciones en la estructura cardiaca creando un sustrato para padecer arritmias.

Josep Brugada, director médico del Hospital Clinic y uno de los autores de dicha investigación, reconoce: "Ni la comunidad médica ni la población han admitido durante años que la práctica deportiva de elite podía llevar a problemas de salud. Era un tema tabú, debido en parte a que parecía que no se podía decir nada en contra del ejercicio físico, algo que por otro lado todos sabemos lo recomendable que es. Sin embargo, las evidencias se han ido acumulando y sabemos que la obsesión por el deporte puede resultar perjudicial. De hecho, como sucede con todo, hay que mantener un equilibrio. No se puede llevar al cuerpo al límite".

Grandes deportistas

En la nueva investigación, los autores reclutaron a 40 deportistas de elite australianos que estaban planeando participar en uno de los cuatro eventos locales de deporte de resistencia (maratón, ciclismo alpino, triatlón y ultratriatlón).

Todos ellos cumplían determinados criterios: se entrenaban más de 10 horas semanales, habían obtenido buenos resultados en competiciones previas, no tenían ni síntomas ni factores de riesgo cardiacos, ni tampoco mostraron alteraciones durante las ecocardiografías que se les practicaron.

Para poder llevar a cabo la investigación, los científicos analizaron a los deportistas en tres momentos concretos: durante las dos y tres semanas previas a la carrera, inmediatamente después de ella, y entre los seis y 11 días después de la participación, cuando los atletas ya estaban practicando un entrenamiento mínimo.

Para ello se sometieron a resonancia magnética (RM), a análisis de sangre (antes y después de la competición) y a una ecocardiografía en los tres momentos anteriormente señalados.

Los datos demuestran que, inmediatamente después del evento deportivo, el corazón de los atletas había cambiado de forma: tenía un mayor volumen y la función del ventrículo derecho estaba disminuida.

"En cuanto a los niveles sanguíneos del péptido natriurético tipo B (BNP, sus siglas en inglés), que se secreta por los ventrículos en respuesta al estiramiento excesivo de las células del músculo cardiaco, los datos demuestran que estaban aumentados", reza el ensayo.

En él se insiste en que aunque la función ventricular se recuperó en la mayoría de los atletas a la semana de la competición, en cinco de ellos (aquéllos que llevaban más tiempo entrenando y compitiendo), la resonancia magnética detectó signos de cicatrización (fibrosis cardiaca).

Diagnóstico precoz

"El ejercicio moderado es una importante terapia para las enfermedades cardiovasculares, pero sus efectos sobre la salud cuando se practica de forma intensa están menos definidos. Hemos demostrado que el ejercicio de resistencia intenso provoca una reducción en la función del ventrículo derecho que se incrementa con la duración de la carrera y se correlaciona con el aumento de los marcadores biológicos de daño cardiaco. Por el contrario, el ventrículo izquierdo no sufre ninguna alteración", apostilla el científico LaGerche.

Este experto reconoce: "Ahora sabemos que el deporte intenso eleva el riesgo de algunas arritmias (tal y como previamente han demostrado investigadores catalanes), pero no sabemos los mecanismos por los que se incrementa dicho riesgo, aunque conocemos que el ventrículo derecho está sumamente involucrado. Necesitamos a partir de ahora entender los cambios que se producen a corto plazo en dicho ventrículo y estudiar las conexiones potenciales que existen entre dicha transformación y el incremento de probabilidad de arritmias en los atletas de elite".

Mientras tanto, el doctor Brugada cree que es absolutamente necesario hacer diagnóstico precoz de dichas arritmias en los atletas. "Ya sabemos lo que sucede con el exceso de deporte, un hecho también documentando en los países nórdicos con los esquiadores de fondo. Pero no conocemos qué deportistas van a sufrir las consecuencias de su esfuerzo. Por eso es necesario hacerles a todos seguimientos a largo plazo, con el fin de poder detectar a tiempo cualquier anomalía".

Sobre este punto se muestra totalmente de acuerdo el investigador australiano que aconseja, además, que los deportistas estén alertas ante cualquier síntoma. "No hay reglas fijas que nos hagan sospechar de la existencia de un problema, por lo que el atleta debe estar vigilante. Si nota que cuando entrena su rendimiento ha disminuido o su frecuencia cardiaca aumenta en situaciones de reposo, ambas cosas pueden significar que el corazón necesita más tiempo para recuperarse. Todavía necesitamos trabajar mucho en este campo, para saber qué está sucediendo realmente".