miércoles, 20 de abril de 2011

Medicamentos que aumentan el riesgo de fracturas

MEDICINA

Aviso de la Agencia Europea del Medicamento

Confirmada la relación entre varios fármacos contra la osteoporosis y las fracturas

Después de una larga revisión, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha concluido que los bifosfonatos, una clase de medicamentos habitualmente empleados contra la osteoporosis, aumentan el riesgo de fractura de fémur.


Se trata de una fractura atípica que sólo ocurre en un pequeño número de los casos pero que, según parece, tiene una relación directa con la ingesta de estos fármacos.

Por eso, el organismo europeo señala que todos los medicamentos que contienen bifosfonatos deberán incluir en su prospecto una advertencia sobre este riesgo de fracturas.

Con todo, la Agencia ha señalado en un comunicado que "los beneficios de estas medicinas en el tratamiento y prevención de los trastornos óseos continúan superando a sus riesgos", lo cual es deontológicamente más que cuestionable: "Primum Non Nocere" ("Lo Primero es no Dañar")

Los profesionales sanitarios, continúa el texto, deben saber que entre las personas que están en tratamiento con estos fármacos puede ocurrir, de forma rara, una fractura atípica de fémur.

Por eso, en estos enfermos, "debe revisarse regularmente la necesidad de continuar con el tratamiento, especialmente después de cinco o más años de uso", subraya el documento. Además, si se sospecha de una posible fractura en una pierna, el fémur de la otra extremidad inferior también deberá someterse a una evaluación.

En el mismo sentido, la agencia señala que los pacientes en tratamiento deben conocer este riesgo y "consultar con su médico si sienten algún dolor, debilidad o molestia en el muslo, la cadera o la ingle, ya que esto puede ser un indicador de una posible fractura".

martes, 19 de abril de 2011

El poder antigrasa de los arándanos

Se recomiendan desde hace años en Medicina Natural

Los arándanos eliminan la grasa. En este caso, la del cuerpo, que es la que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares y diabetes. Es un fruto que, al igual que otras bayas, puede servir para mucho más que complementar las recetas de repostería.



Los resultados de un estudio que se acaba de presentar en el congreso de Biología Experimental de la Sociedad Americana de Nutrición, celebrado en Washington (Estados Unidos), aportan nuevas pruebas de los beneficios para la salud de unos compuestos muy abundantes en este alimento: los polifenoles.

Los investigadores observaron el efecto de dichas sustancias a nivel molecular en tejidos de ratón y comprobaron que reducían la diferenciación de las células no especializadas en adipocitos (células grasas). En otras palabras: frenaban la formación de tejido graso.

Uno de los aspectos más prometedores de este trabajo es que, cuanta mayor cantidad de polifenoles se suministraba a los cultivos de roedores, mayores eran los efectos. Así, la dosis más baja produjo una reducción de tan sólo un 27% del contenido graso, pero este porcentaje ascendió al 73% cuando se aplicó la ración más alta. No obstante, los responsables del estudio advierten de que sus resultados aún son preliminares y deben confirmarse en humanos. El poder antiobesidad de los arándanos ya se conocía, así como el papel protagonista que representan los polifenoles, pero todavía no se sabe exactamente cómo se produce, qué dosis son aconsejables o qué personas pueden beneficiarse en mayor medida.

Antioxidantes

Los especialistas en nutrición tienen muy presente el papel preventivo de estos componentes vegetales. Según Miguel Ángel Martínez Olmos, del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) y médico especialista en Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario de Santiago, "disminuyen la oxidación que van produciendo los procesos del metabolismo, que lleva al envejecimiento de las células". En las personas con problemas metabólicos (diabetes, hipertensión, obesidad...), añade el experto, este deterioro progresivo está "mucho más acentuado; de ahí que sea especialmente importante conseguir un buen nivel de antioxidantes".

A pesar de sus numerosas virtudes, los arándanos se consumen en España con mucha menos asiduidad que en otros países. ¿Deberíamos ingerirlos en mayor cantidad? Martínez Olmos y la mayoría de los especialistas en nutrición creen que no tiene sentido obsesionarse con aquellos alimentos que se ponen de moda tras la aparición de estudios que ilustran sus bondades. "Lo importante es que recuperemos la dieta mediterránea, que tiene un alto contenido en verduras y frutas frescas. Ahora se tiende a una alimentación con menos antioxidantes", asevera.

Comparte esta opinión Julián Rivas, responsable del Grupo de Investigación en Polifenoles de la Universidad de Salamanca, quien también apuesta por una alimentación variada y muy verde. Este experto aclara que los polifenoles constituyen una gran familia, dentro de la cual se encuentran los flavonoides, presentes en casi todas las bayas y frutos rojos. Se ha comprobado que pueden ejercer "un efecto sinérgico con otros compuestos, como la vitamina C o los carotenos, que también se comportan como antioxidantes". Además, sus beneficios no se limitan al ámbito de la lucha antigrasa. También actúan como antimicrobianos y antitumorales.

María Sánchez Monge
El Mundo

sábado, 16 de abril de 2011

Pie Diabético


La Diabetes Mellitus pertenece a un grupo de alteraciones metabólicas caracterizadas por altos niveles de glucosa en sangre, provocada por una insuficiente secrección de insulina por parte del páncreas. Dichos elevados niveles de glucosa, mantenidos durante mucho tiempo, acaban por devenir en graves daños en nervios, riñones, ojos y vasos sanguíneos -entre otros problemas-. Cuando el daño se produce a nivel nervioso, el síntoma puede ser tanto el de dolor/escozor contínuo como el de pérdida de sensibilidad en alguna zona del cuerpo. A este problema se le llama "Neuropatía Diabética".

Cuando la diabetes no se halla bien controlada, el daño tanto a órganos como a sistema inmunitario está asegurado. Cuando los vasos sanguíneos se ven afectados, casi con toda seguridad los pies no recibirán el suficiente aporte de sangre, pudiendo provocar gravísimos problemas. Uno de los síntomas es el de la pérdida de sensibilidad, lo que puede hacer que el paciente no sienta ni detecte por tanto la existencia de alguna rozadura, corte o herida en sus pies, lo cual puede acabar cursando en tremendas situaciones al no tomar las medidas adecuadas. La infección de estas heridas puede provocar, a la larga, estancias hospitalarias ante la gravedad de la situación, pudiendo llegar en casos extremos a la amputación.


CONSEJOS

A la hora de utilizar su calzado habitual o alguno recién adquirido, por favor observe las siguientes precauciones:

  • No utilice ningún tipo de calzado sin calcetines
  • No utilice sandalias ni ningún otro tipo de calzado que deje sus dedos al descubierto
  • No utilice tacones altos ni punteras estrechas
  • Use calcetines y/o medias al menos 2 cm más largos que su dedo más largo
  • No use calcetines apretados o con bandas elásticas
  • No use calcetines ni medias con costuras interiores
  • No use nunca calcetines de nylon o fibra. Siempre algodón.
  • Deseche cualquier calzado que le apriete o roce.
  • Reciba siempre el consejo de un especialista a la hora de adquirir calzado especial o cualquier tipo de ortosis u ortopedia.
  • Compre el calzado al final del día, cuando sus pies han dilatado. De este modo, el zapato que compre le resultará extremadamente cómodo a cualquier otra hora del día.
  • No utilice el calzado nuevo más de 1 hora seguida los primeros 4-5 días.
  • Alterne el calzado y trate de no utilizar el mismo par dos días seguidos. Cambiese de calcetines/medias y zapatos todos los días.
  • Tenga siempre a mano calzado cómodo de repuesto por si necesita que sus pies descansen.
  • Asegurese siempre de que no hay ningún tipo de cuerpo extraño en sus zapatos (chinas, dobleces en la plantilla...) antes de calzarse. Estos pequeños objetos y detalles pueden provocar rozaduras, arañazos y/o heridas.

jueves, 14 de abril de 2011

Lesión a la Orden del Día: el Manguito de los Rotadores

Las lesiones están a la orden del día en el gimnasio. Todos corremos el riesgo de padecer algún tipo de lesión a lo largo de nuestros entrenamientos derivadas de la sobrecarga o la mala ejecución de los ejercicios.

De entre todas las partes del cuerpo que más se lesionan, existe una zona delicada y susceptible por excelencia, se trata del manguito rotador del hombro, que sufre mucha presión a lo largo de los entrenamientos. Esta articulación en muchas ocasiones la castigamos en exceso debido a que no tenemos en cuenta sus límites y realizamos los ejercicios sin pensar en el daño que le podemos causar.


El manguito rotador del hombro está formado por cuatro músculos que son los encargados de sujetar esta articulación para evitar que se desencaje de su sitio. Además está formado por una serie de tendones que son los que muchas veces acaban dándonos problemas a la larga. Esta articulación es la que nos permite tener tanta movilidad en el hombro y desarrollar movimientos de rotación del mismo, y de elevación y descenso laterales.

Debido a esta movilidad esta articulación sufre muchas presiones a causa del ejercicio mal realizado. Es importante saber prevenir las lesiones que se producen en el manguito rotador a causa de un movimiento reiterado de esta articulación a la hora de hacer ejercicio. Sí que es cierto que con los años los tendones que lo forman se debilitan y tienen más riesgo de lesión, lo mismo que si nos damos un golpe fuerte o sufrimos cualquier tipo de contusión en esta zona.

Para proteger esta articulación es importante que tengamos siempre en cuenta que los movimientos con peso no son iguales que los que realizamos habitualmente sin asir peso. Cuando levantamos peso desencadenamos un proceso por el cual los músculos y tendones se tensan para poder vencer la resistencia que supone el peso. En este momento si realizamos movimientos exagerados, aunque el manguito rotador nos lo permita, podemos dañar los tendones o las fibras musculares y acabar lesionándonos.

Es importante que siempre realicemos movimientos sencillos en los ejercicios donde entre en juego el manguito rotador. A pesar de que esta articulación nos permite mayor movilidad, es fundamental que ejerzamos la menor presión sobre ella. Para ello, si por ejemplo realizamos elevaciones laterales de hombro, levantaremos simplemente de forma lateral con el brazo estirado hasta llegar con la mano a la altura del hombro, nunca hay que sobrepasar esto pues ya entran en juego otros músculos y fibras que mal trabajadas pueden derivar en lesión.

Lo mismo sucede con las elevaciones de hombro que se realizan de forma frontal, ya que hay gente que lleva el brazo por encima del hombro. Lo que intentamos dejar claro con estos ejemplos es que el manguito rotador tiene limitaciones a pesar de ser una articulación mus versátil y excesivamente móvil. Es necesario que realicemos muy bien los ejercicios sabiendo que es fácil lesionar esta zona.

La vida cotidiana también puede resentir el manguito rotador, ya que la acumulación de tensión en esta zona puede derivar en lesión. Para evitar esto es importante que estiremos siempre después de realizar un ejercicio en el que se haya visto involucrado el manguito rotador. Los estiramientos nos ayudarán a aliviar la tensión tanto de las fibras musculares como de los tendones.

Es importante que no nos olvidemos de esto, pues una lesión en esta parte del cuerpo puede derivar en molestias crónicas que limiten mucho nuestra movilidad en esta zona. Para ello simplemente es necesario que tengamos en cuenta lo importante que es una realización correcta de los ejercicios.

lunes, 11 de abril de 2011

DIABETES (y 2): Suplementos alimenticios y consejos




Además de las recomendaciones generales sobre la dieta ya esbozadas, existen algunos suplementos que pueden ayudar a prevenir la diabetes tipo II o a evitar que esta condición empeore.

Cromo - este mineral ayuda a incrementar la actividad de la insulina.  La deficiencia de cromo es sumamente común.  El alto consumo de productos hechos a base de azúcar refinada agravan la situación ya que este tipo de azúcar roba al organismo de sus abastos de cromo.   Existen estudios que demuestran que una deficiencia de cromo en la dieta afecta negativamente la tolerancia a la glucosa. 
Un estudio llevado a cabo en el hospital de Beijing en China demostró que un grupo de personas en las primeras etapas de la diabetes tipo II que recibió una dosis de 100 miligramos de cromo dos veces al día durante cuatro meses disminuyó significativamente su nivel de azúcar en la sangre.  En este estudio se empleó una forma de cromo conocida como picolinato.  Algunas fuentes de cromo son los mariscos, los cereales integrales, el jugo de uva, la levadura de cerveza y las habichuelas.

Magnesio - las deficiencias de magnesio pueden alterar el metabolismo de la glucosa y contribuir a los daños causados por la diabetes.  Algunos de los resultados de una deficiencia crónica de cromo son alta presión arterial, pérdida ósea, enfermedades vasculares.  Algunos investigadores incluso sugieren que un bajo nivel de magnesio en la dieta puede ser un factor que precipite ambos tipos de diabetes en personas susceptibles. 
Algunas buenas fuentes de magnesio son los albaricoques, los guineos, los granos íntegrales y el salvado de trigo.

Potasio - el potasio ayuda a aumentar la producción y la eficiencia de la insulina.  Alimentos ricos en potasio son los guineos o bananos, las papas, los productos lácteos y los granos integrales.

Vitamina B6 - esta vitamina ayuda a aumentar la eficiencia de la insulina.  También ayuda a prevenir la retinopatía diabética, una de las principales causas de la pérdida de visión en las personas diabéticas.  El nivel de vitamina B6 tiende a ser bajo en las personas mayores de 50 años.  Algunas fuentes alimentarias de vitamina B6 son el pescado, el pavo, los aguacates, el brócoli, las papas, los pimientos rojos y las nueces.

Vitamina E - la vitamina E actúa como antioxidante y también posee propiedades como anticoagulante.  Además ayuda a metabolizar mejor los azúcares.  Puede ayudar a prevenir la arterioesclerosis y las complicaciones vasculares comunes en las personas diabéticas.  Estas complicaciones son responsables de los daños a los riñones y los ojos causados por la diabetes.

Vitamina C - ayuda a reducir la necesidad de insulina, prevenir problemas vasculares y mantener la salud de los ojos.

Plantas medicinales - existen varias plantas, como la bardana y el fenogreco que poseen la capacidad de reducir los niveles de glucosa en la sangre.  Sin embargo, ninguna es un sustituto para la administración de insulina.   La utilización de estas plantas en personas diabéticas sólo debe hacerse bajo el cuidado profesional ya que en ocasiones pueden ocasionar un descenso rápido en el nivel de azúcar.

Por otra parte, existe un buen número de plantas que no alteran significativamente el nivel de azúcar en la sangre pero poseen propiedades sumamente valiosas para la prevención y el tratamiento de las complicaciones de la diabetes.  Dos de estas son:

Arándano - Ayuda a evitar la destrucción de los pequeños vasos sanguíneos del ojo conocida como retinopatía diabética que ocasiona la pérdida de visión en pacientes diabéticos.  (Más información sobre el arándano).

Ginkgo Biloba - Aumenta la circulación en los pequeños vasos sanguíneos, especialmente en los del cerebro.  En el caso de las personas diabéticas los problemas circulatorios en las piernas son frecuentes y pueden incluso culminar en amputaciones.  El ginkgo ayuda a mejorar la circulación en las piernas, contribuyendo a prevenir estos problemas.

El Ejercicio

El ejercicio ayuda tanto a prevenir la diabetes en personas que están a riesgo, como a evitar muchas de las complicaciones en las personas que ya la padecen.  Investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Tufts en Massachusetts indican que el ejercicio aeróbico regular reduce el riesgo de desarrollar diabetes aun en los casos en que no produzca pérdida de peso. 
Otros estudios demuestra que las personas diabéticas que se ejercitan con regularidad tienen un tienen un riesgo menor de muerte que las que no se ejercitan.  Una de las formas en que el ejercicio ayuda es incrementando el nivel de cromo en los tejidos.  Otra es mejorando la capacidad del organismo para utilizar la insulina disponible.
El ejercicio con pesas o de resistencia también ayuda.  Este ejercicio incrementa la masa muscular.  Puesto que el músculo requiere más calorías que la grasa el resultado es un aumento en la tasa metabólica.  Es decir se queman más calorías, lo que hace más fácil bajar de peso algo deseable para la gran mayoría de quienes padecen de diabetes.  Las personas con buena masa muscular también son menos susceptibles a desarrollar diabetes ya que a mayor masa muscular menos cantidad de insulina se necesita para llevar la glucosa de la sangre a los tejidos.

Relajación y meditación

Cualquier tipo de práctica que ayude a controlar el estrés será de gran ayuda tanto para prevenir la diabetes como para evitar los daños causadas por esta. 

viernes, 8 de abril de 2011

DIABETES (1): Recomendaciones Alimentarias


Todo es un camino que hay que recorrer... y todos los viajes comienzan con el primer paso...

Algunas recomendaciones alimentarias que pueden ser de utilidad para todas las personas que padecen de diabetes o que están en un alto riesgo de padecerla son:

• Incrementar el consumo de carbohidratos complejos, es decir aquellos derivados de vegetales, granos integrales y aunque en menor cantidad, frutas frescas.  Estos carbohidratos tardan más en digerirse que los azúcares simples y liberan sus azúcares naturales de forma más lenta y controlada que los productos hechos a base de azúcares refinados.
• Aumente el consumo de vegetales de colores intensos como el brócoli, la espinaca, la zanahoria y el pimiento ya que estos son ricos en antioxidantes que ayudan a prevenir los daños causados a los pequeños vasos sanguíneos de los ojos.
• Elimine el consumo de azúcares y harinas refinadas y productos hechos a base de éstos (dulces, galletitas, golosinas en general, bollería industrial, pan blanco, etc.)
• Evite la comida "basura" es decir la que contiene muchas calorías vacías pero muy pocos nutrientes o fibra.
• Reduzca o elimine el consumo de cafeína, alcohol y cigarrillos.  El fumar es especialmente dañino para las personas diabéticas ya que estas son susceptibles a daños a los pequeños vasos sanguíneos que suplen a los ojos y a los nervios periferales.  El cigarrillo agrava estos daños.  El alcohol aumenta los riesgos de daños a los nervios periferales.
• No coma demasiado en una sola comida.  Es preferible comer menos en el almuerzo o la cena e ingerir alguna merienda ligera entre comidas.
• Reduzca el número total de calorías