domingo, 2 de enero de 2011

Los Auténticos Efectos de los Tacones...

A lo largo de los años de práctica encontramos un tema recurrente: la importancia y el impacto de los tacones sobre la salud. ¿Qué hay de cierto en todo ello?

Bien, el problema es muy sencillo. Más allá de los 3cm de elevación se produce ya un desequilibrio a nivel estructural, que no hará sino acentuarse a medida que la altura del tacón aumente:


Con el tiempo la frase "hay que sufrir para estar bella" se hará realidad, pues esta nefasta costumbre de conceder más importancia a la estética que a la salud llevará a la generación de problemas de todo tipo: juanetes, varices, rodillas en valgo/varo, desviación en columna, dolores lumbares/dorsales/cervicales, etc, etc, etc...

Y, por cierto, esa idea absurda de que llevar tacones fortalece el suelo pélvico -a cambio de provocar numerosos problemas-, es un invento. Es preferible realizar ejercicios destinados a tal fín (Chikung, yoga, Tao Yin...), sin esperar "milagros" de mejora sexual o urinaria mediante la mortificación y la pérdida de la salud.

De verdad.

sábado, 1 de enero de 2011

Acido Fosfórico, el veneno de las colas


Ciertamente el poder de las multinacionales parece no tener límite -no importando lo que te vendan, sino que esté bueno... y si engancha, mejor-. Esto es lo que sucede desde hace muchos años con las bebidas de cola, que sustituyeron en su formulación el extracto de hoja de coca (al prohibirse) por otra basura tan mala -si no peor- que es el ácido fosfórico, pero que mantenía el poder adictivo de la bebida.

La Asociación Dental Norteamericana (entre otros organismos) ha solicitado hace tiempo la prohibición de su venta en los colegios públicos del país:


Las colas -incluidas las de naranja, ya me entienden...-, incorporan tales cantidades de azucar blanquilla (desmineralizada), ácido fosfórico, aditivos de todo tipo y cafeína, que sus efectos en el organismo son de lo más variopinto:
  • Descalcifica (fenómeno, sobre todo para las mujeres)
  • Desmineraliza (el cuerpo de quien ingiere estas porquerías cede -por no decir que "le roban"- los minerales
  • Disuelve el esmalte dental
  • Disuelve la dentina
  • Irrita las mucosas y los tractos digestivos
  • Produce trastornos en el sueño y en su calidad (genial para todo el mundo, sobre todo para los niños)
  • Produce síndrome de abstinencia al cesar su ingesta. Los hepatocitos (las celulas hepáticas) responden a la carencia de ácido fosfórico de igual manera que con otros tipos de aditivos.
  • Produce problemas digestivos
Y todo esto... entre otras cosas. Pero no hay problema para mucha gente que, de un modo delirante, contesta a la advertencia con la frasecita "de algo hay que morir", o sencillamente guardando un elocuente silencio. Seguirán bebiendo y, lo que es peor, procurándoles la dósis a sus propios hijos. 

Allá ellos.