miércoles, 10 de diciembre de 2008

UN CASO REAL. Terribles efectos secundarios: Víctimas de la vacuna contra el VPH.



Por la noche, Rosemary Mathis rodea silenciosamente la cama donde duerme su hija,escuchando su respiración y observando su pecho. "Estaba realmente asustada", señala Mathis, "temía que mi hija pudiese morir durante el sueño." La mujer mantiene esta rutina por más de un año, temiendo por la salud de Lauren, una niña de 13 años que alguna vez disfrutó del sol, llena de energía. Actualmente su hija lucha contra fuertes dolores de estómago, dolor de cabeza, fiebre, depresión y demencia, un conjunto de circunstancias que la llevaron a perder la mayor parte de su octavo grado en Norte Wilkes Middle School.

      Mathis tuvo la certeza de que la rara enfermedad de Lauren, no diagnosticada, fue causada por Gardasil (La vacuna contra el VPH), una fármaco que acorde a la propaganda falsa "previene las verrugas genitales y el cáncer cervical, causado por ciertas cepas del virus del papiloma humano o VPH, un virus transmitido por contacto sexual".

      Dos años más tarde, con Lauren recuperando lentamente su salud, Mathis se ha fijado un propósito, cumpliendo con su promesa. La mujer se transformó en una activista que se dedica a difundir los terribles peligros que encierra la vacuna contra el VPH (GARDASIL Merck Sharp & Dome y CERVARIX GlaxoSmithKline), un fármaco que pone en peligro a su hija y a otras miles de mujeres jóvenes en todo el planeta (recientemente agregada al calendario oficial por Cristina Fernandez de Kirchner, en Argentina, para ser administrada obligatoriamente a niñas de 11 años)

Rosemary Mathis y un grupo de colaboradores tienen dos sitios web que son www.truthaboutgardasil.org y www.sanevax.org. 


La vacuna contra el VPH causa daños y no ayuda

Gardasil, fabricada por la farmacéutica Merck, fue aprobada para su uso por los EE.UU. en el 2006, por la FDA (Food and Drug Administration un organismo que alterna directores y funcionarios con los laboratorios y Monsanto). 

      La mentira que propugnan a través de la prensa es que Gardasil "evita la infección por VPH, específicamente algunos de los tipos que causan verrugas genitales y cáncer cervical". La verdad es que las vacunas contra el VPH no combaten el Virus del Papiloma Humano, más bien lo producen, y que el VPH no es el causante del cáncer cervical. 

La verdad expuesta: La comunidad científica seria, contra la vacuna

      En cambio, la vacuna contra el VPH produce una incontable cantidad de efectos secundarios adversos, empezando por la MUERTE SÚBITA. La mayoría de las personas no saben que están infectadas porque no hay signos ni síntomas. En el 90 por ciento de los casos, el sistema inmunológico del cuerpo elimina el virus por sí solo.

      Alrededor de la mitad de las personas sexualmente activas contraerán VPH en algún momento de sus vidas, por lo que es la infección más común de transmisión sexual, dijo la doctora Laura Bachmann, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad Wake Forest Baptist Medical Center. El 90 % de las personas eliminan el virus a los 2 años, sin siquiera enterarse de que lo tuvieron. Solo en una pequeña porción de personas el virus se prolonga durante más de 20 años, debido a fallas en el sistema inmunológico u otras enfermedades. En tal caso, el VPH podría (no está comprobado científicamente) producir células pre-cancerosas. Pero aquellas personas que no eliminen el virus pueden realizarse múltiples estudios e incluso operaciones para prevenir el cáncer cervical. La vacuna y sus terribles efectos secundarios adversos NO SON NECESARIOS.

"Yo no soy anti-vacuna" 

       Mathis, casada y madre de dos hijos, es directora de una empresa dedicada a "Mejoras para el Hogar", estaba familiarizada con Gardasil cuando hizo que Lauren, su hija, tomara la vacuna en febrero de 2008 (recomendada por su médico y administrada en tres tandas a lo largo de seis meses), tras un chequeo rutinario. Dos semanas más tarde, Lauren comenzó a quejarse de dolores en el estómago y todo el cuerpo, perdiendo dos semanas de clases (los médicos dijeron que tenía gripe).
En abril de 2008, Lauren fue inyectada por segunda vez y dos semanas más tarde, volvió a  caer enferma con fuertes dolores de estómago y náuseas. Mathis le preguntó al médico si todo estaba relacionado con la vacuna, pero éste le dijo que su hija había contraído algún un virus,  diagnóstico que le pareció plausible a la madre. Una vez más, Lauren se recuperó tras algunas semanas. 
A los pocos meses, a Lauren le inocularon la tercera y última dosis de la vacuna. Los ataques de dolor de estómago, diarrea, calambres, depresión y pánico, la dejaron postrada en la cama. Tuvo que abandonar el colegio. "Caí en un profundo estado de depresión", dijo Lauren. "Traté de ir a la escuela y no podía. Estaba asustada y enojada al respecto. Sentía que los médicos estaban inventando todo lo que me decían
Entre su trabajo y el cuidado de su hija, Mathis entró en contacto con un grupo de apoyo en línea para madres cuyas hijas enfermaron y desarrollaron los mismos síntomas después de recibir las vacunas. Sus historias le aterrorizaron. 

Lesiones causadas por vacunas: Confirmado

        La madre de Lauren recorrió Internet buscando información hasta altas horas de la noche, trabajando desde su casa, lo que le llevó a entrar en contacto con varios especialistas del Hospital Infantil Brenner de Wake Forest Baptist Medical Center, algunos de los cuales le confesaron sus sospechas sobre la vacuna y que su hija podría haber sido dañada a causa de la vacuna, confirmado también por otro médico del Duke University Medical Center.
En febrero de 2009, un año después de su primera inyección, Lauren comenzó a recuperarse. Lo hizo con la ayuda de antibióticos y dosis altas de vitaminas, dijo su madre. 

        En lugar de reanudar su vida anterior, Mathis se metió de lleno en el activismo. Ella es ingeniera en finanzas y su visión matemática le fue muy útil. Manthis creó listas compiladas y gráficos utilizando los números proporcionados por el CDC (EEUU) para ilustrar lo que ella investigó, es una alta tasa de eventos adversos que secundan la vacunación con Gardasil. 
Con la ayuda de Marian Greene, una mujer cuya hija Boone también enfermó por culpa del Gardasil, crearon el sitio web www.truthaboutgardasil.org, que sirve como un registro para que la gente comparta sus historias acerca de la vacuna. Mathis también creó www.sanevax.org, una organización sin fines de lucro que está enfocada a educar sobre las vacunas. 
Mathis también se ha reunido con funcionarios de la FDA y recientemente participó en el documental "Otra Chica Más" (One More Girl) sobre el fármaco, financiado por personas dañadas por la vacuna contra el VPH y otros colaboradores, entre quienes se encuentran Ryan y David Richardson, que se interesaron por el tema después de una de sus hermanas sufriera fatiga y náuseas durante un año (entre otros síntomas) tras recibir una inyección de Gardasil. 

Datos a pie de pista:

En referencia a los datos de los CDC, se distribuyeron 35 millones de dosis de Gardasil en los EE.UU. el 22 de junio, con 22.000 efectos adversos reportados. 
También existen informes oficiales sobre 89 muertes por inyecciones de la vacuna contra el VPH, según el VAERS. Cuando solo se reportan al VAERS desde el 1 al 10 % de los casos. 

       "Me gustaría ver los padres investigando las vacunas antes de aceptarlas a ciegas como yo lo hice", dijo Mathis. 


Y la Banda sigue tocando...