sábado, 1 de enero de 2011

Acido Fosfórico, el veneno de las colas


Ciertamente el poder de las multinacionales parece no tener límite -no importando lo que te vendan, sino que esté bueno... y si engancha, mejor-. Esto es lo que sucede desde hace muchos años con las bebidas de cola, que sustituyeron en su formulación el extracto de hoja de coca (al prohibirse) por otra basura tan mala -si no peor- que es el ácido fosfórico, pero que mantenía el poder adictivo de la bebida.

La Asociación Dental Norteamericana (entre otros organismos) ha solicitado hace tiempo la prohibición de su venta en los colegios públicos del país:


Las colas -incluidas las de naranja, ya me entienden...-, incorporan tales cantidades de azucar blanquilla (desmineralizada), ácido fosfórico, aditivos de todo tipo y cafeína, que sus efectos en el organismo son de lo más variopinto:
  • Descalcifica (fenómeno, sobre todo para las mujeres)
  • Desmineraliza (el cuerpo de quien ingiere estas porquerías cede -por no decir que "le roban"- los minerales
  • Disuelve el esmalte dental
  • Disuelve la dentina
  • Irrita las mucosas y los tractos digestivos
  • Produce trastornos en el sueño y en su calidad (genial para todo el mundo, sobre todo para los niños)
  • Produce síndrome de abstinencia al cesar su ingesta. Los hepatocitos (las celulas hepáticas) responden a la carencia de ácido fosfórico de igual manera que con otros tipos de aditivos.
  • Produce problemas digestivos
Y todo esto... entre otras cosas. Pero no hay problema para mucha gente que, de un modo delirante, contesta a la advertencia con la frasecita "de algo hay que morir", o sencillamente guardando un elocuente silencio. Seguirán bebiendo y, lo que es peor, procurándoles la dósis a sus propios hijos. 

Allá ellos.

No hay comentarios: